La junta directiva del Hospital Alma Máter de Antioquia declaró una emergencia humanitaria y financiera provocada por la falta de liquidez y el impago sostenido por parte de las entidades aseguradoras.
Según revelaron en un comunicado a la opinión pública, en lo corrido del año han renunciado más de 552 profesionales de la salud debido a la falta de pagos, obligando a la entidad a clausurar servicios vitales.
Esta institución atiende actualmente cerca del 25 % de los servicios de alta complejidad de Antioquia y recibe remitidos de Chocó, Córdoba y el Eje Cafetero. El 40 % de su población pertenece al régimen subsidiado, el 34 % al contributivo y el 26 % a regímenes especiales.
La magnitud de la crisis del Hospital Alma Máter
Actualmente, el pasivo total del Alma Máter asciende a $455.000 millones. La institución cuenta con una cartera de $332.000 millones, pero más del 50 % de esta es catalogada de difícil recaudo.
De estos recursos, $90.000 millones corresponden a deudas de EPS ya liquidadas, por lo que su pago quedó en el limbo. A esto se suma una pérdida histórica documentada por $44.000 millones, originada en operaciones de la red pública en Barranquilla, San Andrés y Apartadó.
Asimismo, las directivas denunciaron que, pese a exigir el pago de $160.000 millones correspondientes al último año, las aseguradoras no giran completos los recursos y retienen servicios previos a agosto. En los últimos meses, el recaudo efectivo apenas llega al 68 % de los servicios facturados y prestados.
La renuncia de más de 550 profesionales de la salud
El retraso de tres meses de salario para la mayor parte del personal médico y asistencial, el atraso de cinco meses en aportes a la seguridad social, el impago de la prima del primer semestre y la mora en retenciones a terceros llevaron a más de 552 profesionales a renunciar a sus cargos en 2026.
Además, la falta de pago patronal generó un círculo vicioso legal que hoy le impide al hospital contratar nuevo personal para cubrir las vacantes, radicar facturas y recaudar nuevos recursos.
¿Y qué pasa con la atención?
Actualmente, la entidad registra una capacidad instalada fuera de servicio de 110 camas de hospitalización, 11 camas de cuidados intensivos (UCI) y cinco quirófanos.
A este panorama se suma un desabastecimiento crítico de insumos, medicamentos y reactivos, lo que golpea directamente a las áreas de trasplantes, oncología, hemodinamia, imágenes diagnósticas y cirugías cardiovasculares y ortopédicas.
Llamado de emergencia al Gobierno Nacional
La crisis no es un hecho aislado. Desde mayo pasado, el cuerpo médico de más de 25 especialidades había advertido una situación de insostenibilidad crítica y se declaró en anormalidad laboral, suspendiendo consultas externas y cirugías programadas.
Aunque en agosto se reformaron los estatutos para incorporar al rector de la Universidad de Antioquia, al decano de Medicina y a un delegado sindical en la junta directiva, además de designar una nueva dirección general, las medidas corporativas fueron insuficientes frente a la asfixia de caja.
Ante este escenario, la junta directiva lanzó un llamado de auxilio urgente al Gobierno Nacional, a la Gobernación de Antioquia, a la Alcaldía de Medellín y a las aseguradoras para concertar inyecciones inmediatas de liquidez que permitan saldar las deudas laborales y evitar el colapso definitivo de la red hospitalaria regional.