Después de más de 13 años al frente de la Andi, este jueves 1 de octubre Bruce Mac Master presentó su renuncia a la presidencia del gremio, en un contexto marcado por las tensiones con el Gobierno de Abelardo De La Espriella y el malestar de algunos de los afiliados.
La relación entre el Gobierno de Abelardo De La Espriella y el presidente de la Andi, Bruce Mac Master, se había deteriorado. Según la información conocida por SEMANA, De La Espriella había ordenado que ninguno de sus ministros se reuniera con Mac Master e incluso se estudió si la medida podía extenderse a la junta directiva del gremio.
De hecho, SEMANA había confirmado que De La Espriella no estaba dispuesto a reunirse con Mac Master bajo ninguna circunstancia. Mientras tanto, la inconformidad con el presidente de la Andi crecía. Coca-Cola Femsa, Incauca, Providencia y Sucroal empezaron a marcar distancia con el gremio. La primera se retiró de la Cámara de Bebidas, y las otras tres empresas anunciaron su retiro de la Andi.
Se había anticipado una desbandada de empresas ante la nula interlocución del gremio con el Gobierno y se advirtió que los industriales pagarían los platos rotos. La Andi, sin interlocución con la Casa de Nariño, es inviable.
Hace pocos días, Mac Master publicó una comunicación en la que señaló: “La Andi es mucho más que su presidente. Es una institución colectiva, una de las más importantes de América Latina, construida durante décadas por empresarios, trabajadores, juntas directivas, colaboradores y generaciones enteras que han creído en la importancia de contar con una organización independiente, técnica, propositiva y al servicio de Colombia”.
Y agregó: “Colombia necesita más diálogo, más confianza y más capacidad de trabajar conjuntamente; el país lo merece y podemos hacerlo con buena voluntad”. Sin embargo, en esa comunicación no anunció su renuncia.
La carta
En su carta de renuncia, Mac Master afirma: “He llegado a la conclusión de que me corresponde poner fin a mi ciclo al frente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, ANDI, y he puesto esta decisión en conocimiento de la Junta de Dirección General”.
Añadió: “No puedo permitir que circunstancias externas a la Asociación terminen afectando a sus afiliados, sus libertades o su normal desempeño; tampoco al equipo de trabajo de la Asociación, ni a su capacidad para actuar, gestionar, representar al sector productivo y contribuir al país. Sinceramente, siento que debo contribuir a detener los efectos de esta situación”.
Mac Master afirmó que hacer empresa en Colombia ha sido siempre un acto heroico. “No tiene sentido agregar incertidumbre a una tarea esencial para una sociedad que necesita crecer aceleradamente para ampliar sus posibilidades”.
Mac Master consideró que, si su retiro contribuye a proteger a la institución y a facilitar que pueda continuar desarrollando plenamente su misión, “debo dar este paso. Lo hago con serenidad, con la certeza de estar actuando y pensando, ante todo, en toda la comunidad que hace parte de la Andi y en el país. Espero genuinamente que esta decisión contribuya también a recuperar el trabajo conjunto entre el Gobierno nacional y el empresariado representado en la Junta de Dirección General, los afiliados y las distintas áreas de la Asociación, y que permita construir un ambiente de estabilidad y confianza para toda la comunidad que rodea a la Andi y para el sector productivo nacional”.
Destacó que Colombia atraviesa un momento que exige esfuerzos de todos. “El país necesita instituciones fuertes y trabajo armónico en muchos frentes. Dentro de ellas, resulta esencial la existencia de pesos y contrapesos que aseguren los límites que protegen la democracia”.
Añadió que no fue “una decisión sencilla” y afirmó que en sus planes tenía la “determinación de concentrar todos los esfuerzos en contribuir a superar los múltiples desafíos que enfrenta hoy Colombia, en impulsar iniciativas que condujeran al desarrollo acelerado del país al lado de un gobierno que afirma estar decidido a apoyar la libre empresa. Ese era el escenario que teníamos previsto”.
Manifestó que fue un “privilegio” y una enorme responsabilidad servir en una institución que calificó de “institución extraordinaria”, construida durante más de ocho décadas por empresarios, dirigentes visionarios, trabajadores y funcionarios comprometidos y un gran equipo humano que todos los días trabaja por Colombia.
“Lo he hecho con gran orgullo y gratitud. La ANDI ha sido mucho más que una responsabilidad profesional. Ha representado una oportunidad excepcional de servir al país, de defender el papel del sector productivo en la construcción de bienestar y desarrollo, y de trabajar por instituciones sólidas, por la democracia, por las libertades y por una Colombia capaz de avanzar mediante el diálogo y la construcción colectiva. Para mí, trabajar en la ANDI ha representado una causa vital”, manifestó.
Hizo un recuento de los desafíos que enfrentó: crisis fiscales, la pandemia, los efectos económicos y sociales de los confinamientos, momentos de profunda conflictividad social, tensiones institucionales, catástrofes naturales y amenazas a la democracia y al equilibrio de poderes. También destacó uno de los programas de vacunación privada más grandes del mundo durante el covid, los grandes movimientos de solidaridad para mitigar los efectos de las catástrofes naturales y hasta situaciones críticas en la relación bilateral con el principal socio comercial de Colombia, entre tantos otros.
“En cada una de esas circunstancias pusimos a la Andi al servicio del país, aportando propuestas, construyendo soluciones y defendiendo siempre la institucionalidad. En las últimas semanas se han presentado circunstancias inesperadas y preocupantes que han hecho particularmente complejo el entorno de la Asociación, con potenciales efectos adversos sobre sus afiliados y sobre sus funcionarios. Múltiples presiones han afectado su capacidad de actuar libremente y cumplir sus funciones con autonomía. Frente a ellas he procurado actuar con firmeza y prudencia, privilegiando siempre los canales institucionales y poniendo por encima de cualquier consideración personal los intereses de la Andi, buscando superar esta situación”, afirmó Mac Master.
Señaló que él, la Junta de Dirección General y su Mesa Directiva hicieron todo lo que estuvo a su alcance para “propiciar una solución y unas condiciones que le permitieran a la Asociación cumplir plenamente su función, buscando mantener abiertos los espacios de interlocución y continuar contribuyendo, como lo ha hecho durante toda su existencia, a la construcción de soluciones para el país, preservando siempre su independencia, su autonomía y su lugar institucional en la sociedad”.