El consumo de setas y champiñones ha ganado presencia en la alimentación de los colombianos, impulsado por el interés en ingredientes versátiles y opciones para diversificar las preparaciones. Este comportamiento también se refleja en el mercado internacional, donde el sector mundial de champiñones y setas registra un crecimiento anual compuesto del 6 %, según Mordor Intelligence.

El Grupo Nutresa convirtió la eficiencia en su mejor negocio

En Colombia, Setas de Cuivá, marca del Negocio de Proteínas de Grupo Nutresa, cumple 30 años de operación y lidera la categoría de champiñones, con más de la mitad del mercado, según cifras de la compañía.

“La forma en que los colombianos comen está cambiando. Cada vez hay mayor interés por una alimentación variada y equilibrada, que combine sabor, practicidad y diversidad de ingredientes. En este contexto, las setas ganan protagonismo por su versatilidad y por sus aportes nutricionales. Así, pasan de ser un acompañamiento a convertirse en protagonistas de nuevas preparaciones y experiencias gastronómicas en los hogares colombianos”, afirma Mayling Lorett Amador, gerente de Mercadeo.

Planta de Setas de Cuivá en Yarumal, Antioquia, que genera 367 empleos locales y abastece a más de 3.300 puntos de venta. Foto: Suministrada / Setas de Cuivá - API

La producción de la marca se concentra en una planta ubicada en Los Llanos de Cuivá, en Yarumal, Antioquia. Allí cuenta con instalaciones tecnificadas en las que se controlan variables como la temperatura, la ventilación y las características de los sustratos orgánicos para reproducir las condiciones necesarias para el cultivo.

La operación genera 367 empleos locales, relacionados principalmente con las labores de cultivo y cosecha manual. Desde esta planta, la compañía abastece a más de 3.300 puntos de venta en Colombia y tiene presencia en tres países de Centroamérica y la región. Su portafolio incluye champiñones frescos y procesados, en presentaciones de lata y vidrio.

“El consumidor actual quiere saber el origen de los alimentos que consume y busca ingredientes que le permitan resolver una cena rápida sin renunciar al sabor ni al bienestar. Desde nuestra planta en Yarumal unimos tecnología agrícola y el cuidado que le imprime cada una de las personas que intervienen en el proceso, para que cada bandeja conserve el aroma fresco del campo cuando llega a los hogares”, asegura Amador.

Setas de Cuivá completa 30 años de producción de champiñones en Colombia. Foto: Suministrada / Setas de Cuivá - API

Entre las variedades que comercializa se encuentran el champiñón París, el Crimini, el Portobello y la Orellana. Cada una tiene características particulares de textura y sabor, que permiten incorporarlas en preparaciones como ensaladas, pastas, risottos, salteados, tacos y platos a la parrilla.

En cuanto a sus propiedades nutricionales, los champiñones son naturalmente bajos en calorías, carbohidratos y grasas, no contienen colesterol y aportan minerales como selenio, potasio, fósforo y cobre, además de vitaminas del complejo B. Las variedades Portobello y Crimini de la marca también son fuente de vitamina D.

“Nuestra meta es que el consumidor descubra que las setas no son un ingrediente temporal ni un lujo culinario, sino una alternativa fresca y natural que aporta variedad, bienestar y diferenciación a cualquier momento de consumo. Queremos invitar a los colombianos a redescubrir las setas y convertirlas en el centro de una alimentación moderna y consciente”, concluye la gerente.

Setas de Cuivá completa 30 años de producción de champiñones en Colombia. Foto: Suministrada / Setas de Cuivá - API