Este miércoles 21 de diciembre fue otro día de relativa calma respecto al precio del dólar para Colombia, que por ahora se mantiene en los 4.700 pesos como consecuencia del panorama internacional que se está generando en este momento en todo el mundo, por la baja de flujos de inversión en los diferentes mercados propia del fin de año y la posibilidad de que se vuelvan a disparar los costos internacionales del barril de crudo, luego de que se conociera que las reservas estratégicas de los Estados Unidos volvieron a caer.
De acuerdo con la Bolsa de Valores de Colombia, la moneda oficial estadounidense terminó operaciones con un último precio de 4.772 pesos con 40 centavos, subiendo de esta forma apenas 2 pesos y 65 centavos respecto al valor de cierre del pasado miércoles, cuando terminó en 4.769,75 pesos. Durante todo la jornada se mantuvo en terreno negativo y al final quedó con una leve ganancia, pero sin mayores cambios en su precio, tal y como ha venido sucediendo a lo largo de la semana.
No obstante, en esta oportunidad manejó una cotización promedio de 4.761 pesos con 62 centavos, la cual traduce un descenso de $7,67 respecto a la Tasa Representativa del Mercado que había sido fijada para hoy por la Superintendencia Financiera en 4.769 pesos con 29 centavos; luego del ligero desplome que mostró en la sesión anterior. Para mañana jueves se espera que el país vuelva a tener una TRM que ronde los 4.700 pesos, algo lejos por ahora de la barrera esperada por los inversionistas para el final de este 2022.
La noticia del día corrió por cuenta de las reservas comerciales de petróleo que tuvieron una fuerte baja la semana pasada en Estados Unidos, según cifras publicadas este miércoles 21 de diciembre por la Agencia de Información sobre Energía (EIA) que sorprendieron al mercado y de inmediato prendieron las alarmas entre los inversionistas por la nueva disparada que se podría presentar.
Durante la semana que terminó el 16 de diciembre, estos inventarios comerciales cayeron en 5,9 millones de barriles, mientras que los analistas esperaban un aumento de 2,5 millones, según el consenso establecido por la agencia Bloomberg. A esto se suma una nueva caída de las reservas estratégicas, de 3,6 millones de barriles, con lo cual se posicionan en su nivel más bajo desde diciembre de 1983.
Revisando otros valores alcanzados en esta oportunidad por el dólar en Colombia, la BVC destacó que tocó máximos de 4.778 pesos, mientras que su mínimo se mantuvo siempre igual que la apertura en 4.750. Esta fue otra sesión que no tuvo mayores cambios en el valor de compra y venta de esta moneda extranjera. No obstante, si se registra un alza en los precios internacionales del crudo, su cotización podría ceder un poco más de lo que ya se ha visto, cerrando el año sobre los 4.700 y los 4.750 pesos.
Según los resultados de la Encuesta de Expectativas Financieras del Banco de la República, para el mes de diciembre, el 38,9 % de los consultados espera que este año cierre con una TRM entre los 4.750 y los 4.800 pesos; mientras que el 30,6 % espera que esta referencia se ubique entre los 4.800 y los 4.850 pesos. Cada vez son menos los que proyectan una nueva disparada del dólar hasta los 5.000 pesos; lo cual significa una buena noticia para el país en materia de confianza inversionista.
Por ahora los inversionistas está optando por aguardar al cierre de este 2022, al que le quedan poco más de una semana, y revisar cómo arrancará el primer trimestre del 2023, que será un año de grandes retos en materia de finanzas y superación de la crisis que se avecina por cuenta de la subida de tasas de interés y la inflación que tiene contra las cuerdas a las principales potencias de todo el mundo.
Además de la tranquilidad que por ahora se siente en los mercados de divisas, hay que tener en cuenta que esta semana se dio una noticia importante en Japón, donde el banco central de ese país anunció que tolerará una fluctuación de los rendimientos de los bonos japoneses a diez años entre -0,5 % y 0,5 %, “para mejorar el funcionamiento del mercado”. Hasta ahora, el máximo era de 0,25.
El BOJ era el único gran banco central que no había dado muestras de modificar su política de estímulos para moverse hacia una subida de tasas en un contexto de inflación. A pesar de su decisión de este lunes, el central japonés sigue afirmando que no pretende abandonar su política de flexibilidad.
*Con información de AFP.