El incremento en los precios de los alimentos es una mala señal que puede golpear duro el bolsillo de los colombianos.
Los hogares ubicados en los estratos socioeconómicos más vulnerables gastan casi todo su ingreso en adquirir la canasta básica, por lo que la inflación de alimentos, al alza, causa fuerte impacto en la capacidad de compra.
Carlos Alberto Velásquez, director de investigaciones económicas de Alianza Valores, buscó detrás de las cifras de inflación que se registraron en abril, las cuales fueron reveladas por el Dane en día pasados.
Según los datos oficiales, la inflación total fue de 5,68 %, un poco más de lo registrado en marzo: 5,56 %.
Pero la inflación de alimentos mostró un crecimiento de 6,71 %, algo que, entre otras, ya sienten los hogares en el bolsillo familiar, pues cada vez la plata alcanza menos.
La preocupación es la tendencia que sigue siendo alcista y es lo que lleva a que el Banco de la República no decida empezar a bajar las tasas de interés, que son la herramienta para controlar la inflación (si la gente tiene créditos baratos compra más y presiona al alza los precios por ley de oferta y demanda).
Según el experto de Alianza, ahora la presión es distinta, pues proviene de alimentos y no de servicios, como en otros meses. Implica que los hogares pueden dejar de ir al cine, pero no de comer. Aún así, ante cualquier choque que frene el consumo, como por ejemplo, el escaso margen de gasto en las familias que podría dejar el alza en el salario mínimo, porque se siguen indexando costos incrementados con el 23 %, la cosa se podría poner gris.
El asustador Niño
La llegada del Fenómeno de El Niño, que ya se sabe, será más agresivo de lo previsto, pondría más presión al precio de los alimentos. Tanto así que, según informe de Anif, centro de pensamiento económico, la inflación podría llegar a cerrar el año en un 7 %, pues ya venía en senda creciente y ahora, el panorama de la sequía para la disponibilidad de alimentos, pondría 50 puntos básicos al pronóstico y 20 puntos básicos más por un incremento en el costo de la energía, dijo José Ignacio López, director de Anif.
En abril, por ejemplo, ya los transportes de pasajeros tuvieron una inflación mensual de 6,2 %, es decir, más alta de la del total nacional para ese mes. Con todo lo que está sucediendo con la gasolina, que está siendo incrementada en Colombia mes a mes, en parte, por el precio internacional que se impulsa debido al precio del petróleo en ascenso por conflicto en Oriente Medio, lo que hay es amenazas de que los precios para las familias sigan impactando el bolsillo.