La junta del Banco de la República concluyó su reunión de abril y, a través del gerente, Leonardo Villar, anunció la decisión tomada en el encuentro al que asistió el ministro de Hacienda, Germán Ávila, pese a las estimaciones que apuntaban a que no iría.
Fue por consenso
Por unanimidad, la junta decidió mantener inalteradas las tasas de interés en 11,25 %, sin cambios frente al mes anterior, cuando se desató una tormenta entre el gobierno y el Emisor.
Villar argumentó que aunque se mantienen las opiniones diversas en torno a la política monetaria, han tomado por consenso la decisión de mantener inalterada la tasa de interés, en la búsqueda de lograr acuerdos en la actual coyuntura.
Los nubarrones no han pasado y, de hecho, los analistas de mercado estimaban que el equipo de expertos en política monetaria aplicarían una nueva alza, luego de los 100 puntos básicos incrementados en enero y otra cifra igual en marzo. Ahora, apostaban por al menos una subida de 50 puntos básicos.
De aquí que tanto el ministro como el gerente del Banco Central respondieron a la inquietud de si la decisión de dejar intocables las tasas de interés tenía que ver con la intención de apaciguar la tensión institucional Gobierno-Emisor.
En respuesta, Villar expresó que en este mes vieron espacio para hacer una pausa con la senda alcista de la herramienta utilizada para tratar de controlar la inflación. Por su parte, el ministro Ávila destacó que el mensaje que se está enviando con la decisión es que se pueden lograr acuerdos en medio de las diferencias.
Siguen riesgos de presión inflacionaria
De acuerdo con lo manifestado por Villar, en marzo, la inflación total se situó en 5,6 % superando en 46 puntos básicos en el dato de diciembre.
En el caso de la inflación básica sin alimentos ni regulados, el aumento fue mayor: de 5,8 %, cerca de 80 puntos básicos por encima del registro de fin de año.
Así, “las expectativas de inflación a plazos de un año o más se redujeron, pero aquellas obtenidas de las encuestas para fin de 2026 volvieron a aumentar”.
Hay que recordar que ese es uno de los motivos de discordia del Gobierno, que en la polémica desatada alrededor de la política monetaria, reclamó que las decisiones estuvieran encasilladas en las opiniones de 25 analistas que hacen parte de la encuesta del Banco de la República, según lo manifestado en esa oportunidad.
Primer trimestre más acelerado
En la argumentación de los voceros de la junta del Banco de la República también se puso en el visor el hecho de que en el primer trimestre de 2026 la economía habría tenido un crecimiento que estaría superando el registro de igual periodo en 2025, en lo que tiene que ver con la producción manufacturera, el comercio minorista y el comercio exterior.
De igual manera, destacaron el comportamiento del mercado laboral que se mantiene dinámico, con niveles de desempleo históricamente bajos y tendencias crecientes en el empleo asalariado
Igualmente, pusieron de presente que se está registrando una prolongación del conflicto en Medio Oriente, lo que “podría resultar en mayores presiones al alza sobre los precios internacionales de la energía, los fertilizantes y los precios internacionales de algunos bienes, al igual que en un apretamiento de las condiciones financieras externas para el país".