El proyecto de ordenanza que introduce una sobretasa al impuesto predial en Bogotá avanza en el Concejo Distrital, donde ya se evidencia resistencia a la medida, que busca establecer un cobro adicional a los ciudadanos por la tenencia de una vivienda.
Durante dos sesiones, los cabildantes se han dedicado a votar impedimentos y recusaciones, por lo que el proyecto enfrenta dificultades desde el inicio de su trámite.
En ese contexto, el concejal Julián Uscátegui hizo una solicitud puntual a la Contraloría Distrital para que se pronuncie, pero, sobre todo, advierta y actúe frente a la iniciativa.
A juicio de Uscátegui, la nueva reforma tributaria propuesta por la Alcaldía Mayor de Bogotá busca establecer una sobretasa al impuesto de renta para financiar el alumbrado público, pese a que la entidad de control del Distrito ya se había pronunciado al respecto en 2021: “Lo que la Alcaldía pretende es recaudar más impuestos para modernizar una infraestructura que le pertenece a los privados”.
En tal caso, podría estarse configurando un detrimento patrimonial de los dineros públicos, sin contar con que se estaría castigando el bolsillo de los contribuyentes, especialmente de quienes siempre ponen la cara con los impuestos.
El nuevo cobro recaería sobre los estratos 4, 5 y 6, mientras que los estratos 1, 2 y 3 quedarían exentos de la sobretasa, siempre que las viviendas tengan un avalúo inferior a $ 1.000 millones de pesos. Esta medida ha generado cuestionamientos, debido a que existen inmuebles de estrato 4 cuyo valor está por debajo de ese monto.
Según Uscátegui, en 2021 la Contraloría Distrital ya había certificado que esos bienes pertenecen al sector privado, específicamente a Enel, y que no existe ninguna cláusula de reversión que establezca que pasarán en algún momento al Distrito. “Es injusto y riesgoso que se cobren más impuestos para modernizar una infraestructura que es de naturaleza privada”, aseguró el cabildante.
Entre las estadísticas que utiliza el concejal para sustentar su argumentación está que el 97,7 % de las luminarias de Bogotá son actualmente propiedad de Enel Colombia, mientras que el 2,3 % restante pertenece al Distrito.
“Esa distribución se originó en el Convenio 766 de 1997 y su Acuerdo Complementario de 2002, instrumentos que, según lo advirtió la propia Contraloría de Bogotá en 2021, no contemplan cláusula de reversión: la infraestructura sigue siendo, indefinidamente, del privado, así el Distrito pague año tras año el arrendamiento, el suministro de energía y el mantenimiento”, recordó Uscátegui.
Argumentos del Distrito
El Distrito, a través de la Secretaría de Hacienda, tiene otra óptica. En parte, porque, según el argumento expuesto, el proyecto de acuerdo combina nuevos cobros con alivios para algunos contribuyentes e incentivos tributarios para quienes inviertan y generen empleo.
El cálculo inicial permite estimar que el recaudo ascendería a un rango entre $1,2 y $1,3 billones anuales.
Efectivamente, la sobretasa al impuesto predial para financiar el alumbrado público inteligente es una de las más notorias. Cálculos preliminares apuntan a que los cobros serían de aproximadamente $ 132.000 para estrato 4; $ 228.000 para estrato 5; $ 348.000 para estrato 6 y $ 804.000 para predios comerciales.