Pocos días le restan al 2022 y ya todos los sectores económicos están atentos a cómo será el año que se aproxima. Algunos expertos han dado señales que apuntan a que será un 2023 complejo, debido a los vientos de recesión que soplan en el plano internacional, sumado al menor ritmo de crecimiento que viene presentando la economía colombiana y que sugieren que el panorama no será sencillo.

Sobre lo que se estima para el nuevo año, Corficolombiana dio a conocer sus proyecciones, en las que calcula una desaceleración del Producto Interno Bruto (PIB), que avanzaría menos de 1,8%.

“Para el caso colombiano, la economía del país tuvo uno de los desempeños más sobresalientes de América Latina. Según nuestros cálculos, el PIB de 2022 sería un 10,8 % superior al nivel prepandemia en 2019, impulsado por el consumo de los hogares y favorecido en 2022 por unos términos de intercambio altos, gracias al aumento en los precios internacionales del petróleo. Sin embargo, el crecimiento económico se desaceleraría de 8 % en 2022 a menos de 1,8 % en 2023″, expresó José Ignacio López, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana.

La entidad señala que esta desaceleración en el crecimiento económico no se reflejará solo en Colombia, sino que será un factor común en la mayoría de las economías del mundo; esta situación es producto de un cambio en el ciclo económico, que ha tenido como características visibles los altos niveles de la inflación y un agresivo aumento en las tasas de interés por parte de los bancos centrales, como el de Europa y de los Estados Unidos. Sumado a ello, los efectos que se prolongarán por el conflicto Rusia-Ucrania.

Para el caso interno, algunos factores del presente inciden en lo que se prevé para el comportamiento de la economía el año entrante. Allí destacan “la depreciación del peso colombiano en los últimos seis meses —supera el 30 %—; la prima de riesgo medida a través de los CDS, que se ubica por encima de la que tienen países con calificaciones crediticias más bajas que Colombia, y el mercado local de deuda pública, que registra desvalorizaciones históricas que han elevado ostensiblemente el costo de financiación del Gobierno y de las empresas”.

“Estos factores llevarían a que la inflación en Colombia cierre 2022 en 12,2 %, su nivel más alto desde 1999. El área de Investigaciones Económicas de Corficolombiana espera que se mantenga por encima de 10 % hasta mediados de 2023 y que luego se desacelere para cerrar el próximo año en 7,6 %”, destacó López.

Sin embargo, no todo es tan sombrío para el 2023. Corficolombiana destaca algunos aspectos que serán positivos para el país y que incidirán en que la desaceleración no sea tan pronunciada. Por ejemplo, resaltó que para el próximo año se recibirán mayores aportes petroleros a las cuentas fiscales de la historia, de 3,8 % del PIB, y que el sector agrícola crecería cerca de 3,0 % después de una caída de 0,8 % este año, ante unas condiciones climáticas más favorables.

Así mismo, se visualiza que las obras civiles se acelerarán de 0,2 % hasta 2,7 % como resultado de proyectos 5G y los Metros de Bogotá y Medellín, que serán los principales impulsores de la economía, lo cual envía mensajes positivos pese a los retos planteados.

Y finalmente, sobre la tasa de interés, puntualizó Corficolombiana, proyecta que el Banco de la República tendrá que llevarla al menos a 12,5 % en los próximos meses para hacer frente a los retos macroeconómicos actuales. Esto, en comparación con la tendencia que ha venido teniendo este indicador, donde el organismo monetario lo elevó desde 1,75 % en septiembre de 2021 hasta 11,0 % en octubre de 2022.