Si algo no le puede pasar a Colombia es que se quede sin energía en los actuales momentos y la amenaza de un apagón no se disipa, pese a que en los últimos días, en varias regiones del país, se han registrado lluvias.
Por esa razón, luego del consejo de ministros que adelantó el presidente Abelardo De La Espriella, con su gabinete en pleno, lanzó el plan previsto adelantándose a una posible megasequía.
Se trata de un Plan de choque, para que antes del 31 de diciembre las medidas necesarias que eviten cualquier riesgo de apagón.
“Ahorro, disponibilidad de combustibles, principalmente gas, despacho de las térmicas y utilización de la capacidad existente al máximo posible”, dijo el presidente en su intervención.
La fuerza especial de tareas que se crea para enfrentar el coletazo del fenómeno del Niño, si llega a provocar una megasequia, tendrá misiones concretas, fechas y estrategias de seguimiento.
Expiden decreto
El Gobierno, a través del Ministerio de Minas, expidió el Decreto 1491 del 6 de octubre de 2026, como parte de las acciones preventivas frente al fenómeno del Niño.
Allí está consignada la estrategia de preparación de las plantas de generación térmica para respaldar la atención de la demanda y contribuir a la continuidad del servicio de energía cuando disminuya la disponibilidad de generación hidráulica.
El decreto emitido permitirá las térmicas puedan abastecerse de diferentes agentes, flexibilizando la operación ante la emergencia, señaló el Ministerio de Minas.
La cartera que dirige María Nohemí Arboleda explicó con más detalle parte de los anuncios que hizo el presidente De La Espriella. “Con la expedición de este decreto, las plantas de generación térmica podrán abastecerse de diferentes agentes, y no de uno solo como ocurre actualmente, cuando circunstancias de fuerza mayor, caso fortuito o hechos de terceros, previamente justificados, pongan en riesgo la confiabilidad del sistema eléctrico nacional. Para ello, el Sistema de Información de Combustibles Líquidos (SICOM) permitirá habilitar diferentes agentes para el suministro a las plantas térmicas, manteniendo el control y la trazabilidad de las operaciones”.
Ese ‘as’ bajo la manga que se deja ahí para ser utilizado en el momento necesario (hay un decreto que ya abona el camino, sin que se tenga que estar corriendo a última hora para expedirlo) se suma a lo establecido ya en el llamado Plan Energía YA, que incluye una inversión de $1,9 billones para proteger el servicio de energía, aplicar acciones para el aseguramiento de gas y facilitar proyectos de generación y transmisión.