El último tramo del año que le corresponderá llevar al nuevo gobierno podría ser mucho más complejo de lo que se prevé. Ya es claro que hay una crisis fiscal, la cual, de hecho, Anif catalogó este lunes 22 de junio como “la bomba de tiempo que recibirá la administración de Abelardo De La Espriella”.
El problema del desequilibrio entre ingresos y gastos seguirá presionando en 2026 el déficit fiscal, pues lo que manejará el Estado, principalmente de fuentes tributarias, será un porcentaje del PIB ligeramente menor a lo que se tuvo en 2025.
Así lo subrayó Anif, centro de pensamiento económico que divulgó un informe semanal en el que pone la lupa a las cuentas destapadas por el Gobierno saliente en el Marco Fiscal de Mediano Plazo.
La expectativa es que los ingresos totales para este año alcancen el 16,1 % del PIB, lo que equivale a $325,2 billones, suma que está por debajo del 16,3 % del PIB que se tuvo en el año anterior.
Los menores ingresos, de acuerdo con el análisis de Anif, se deben principalmente al menor recaudo del impuesto de renta y externo, así como ligeras reducciones de los recursos de capital y fondos especiales, señala el informe.
En contraste, el gasto en esta vigencia, al terminar el año, fue estimado en 21,4 % del PIB, correspondiente a $431,7 billones y equivalente a 0,2 % del PIB más de lo que se creía que se iba a gastar, si se tiene en cuenta la proyección anterior a la divulgación del Marco Fiscal de Mediano Plazo.
Según Anif, al desagregar el gasto previsto, el 18,2 % del PIB, es decir, $366,6 billones, corresponden al gasto primario, lo que implica que lo disminuyen en 1,7 %.
Presupuesto tendrá que ser ajustado
El presupuesto del 2026 requerirá un ajuste, por la no aprobación de la Ley de Financiamiento y la suspensión temporal del Decreto 572 de 2025, recuerda Anif.
El gasto en intereses tendría mucho que ver en la necesidad del ajuste: del 2,8 % del PIB en 2025 ($52 billones) pasaría a 3,2 % del PIB en 2026 ($65 billones).
Así, los gastos totales podrían ascender a 22,4 % del PIB este año ($452,3 billones), lo que a su vez, llevaría al déficit fiscal de 5,3 % del PIB, por encima del déficit esperado en el plan financiero, que era de 5,1 % del PIB.
De esas cuentas, Anif prevé que el déficit primario no sería de lo que se ha previsto, sino del 3,3 % del PIB ante el incremento de las inflexibilidades del gasto y la ausencia de ajustes. En consecuencia, el déficit fiscal ascendería al 6,5 % del PIB, lo que haría más difícil volver a entrar en los parámetros de la regla fiscal (el Gobierno plantea llegar allá en 2028). “El escenario que plantea el Marco dependerá en gran medida de lo que suceda con la ejecución del presupuesto”, señala Anif.
En el primer semestre, el ritmo ha acelerado en comparación con lo ocurrido el año pasado. “Entre enero y mayo de este año, los recursos comprometidos del presupuesto han crecido 18,1 % -en términos nominales- respecto a los recursos comprometidos en el mismo periodo de 2025, lo que refleja que este año ha habido una mayor ejecución”, señala el informe.
Una cuenta preocupante
De acuerdo con nuestros cálculos, “si este año el Gobierno mantuviera el mismo avance en la ejecución presupuestal y no rezagara gasto para la siguiente vigencia, el déficit primario podría ubicarse por encima de 4 % del PIB. Por el contrario, si el Gobierno quiere cumplir con la desviación permitida por el Confis bajo la cláusula de escape de la regla fiscal, que permite máximo un déficit primario de 2,1 % del PIB, se deberían rezagar al menos $63 billones, los cuales se tendrían que pagar en el 2027, heredando el problema a la nueva administración”.
¿Qué hacer?
Desde la perspectiva de Anif, el ajuste fiscal necesario debe ser de al menos 3 puntos del PIB en los próximos años. Solo así podrá retornar la senda de sostenibilidad fiscal en el mediano y largo plazo.
Pero el camino no será tan fácil. “Alcanzar este objetivo será políticamente complejo y requerirá construir acuerdos amplios con distintos actores económicos, políticos y sociales, dado que los costos del ajuste deberán distribuirse entre diversos sectores de la sociedad”, concluyen.