La Aeronáutica Civil activó este lunes 31 de agosto un plan de contingencia por una falla intermitente en el sistema de visualización de pantallas del Centro de Control de Bogotá, ubicado en el Aeropuerto Internacional El Dorado.

Según informó la entidad, el inconveniente técnico obligó a poner en marcha los protocolos institucionales previstos para este tipo de situaciones, con el fin de mantener la seguridad operacional en el espacio aéreo colombiano mientras se soluciona la falla.

MinTransporte da ultimátum a Aerocivil para garantizar la seguridad operacional en los aeropuertos

Como parte del plan, la Aerocivil dispuso la transición temporal a un esquema de control por procedimientos, no radar, para todas las aeronaves que se encuentran en vuelo. Bajo este sistema, los controladores deben aplicar procedimientos específicos para organizar el tráfico y mantener las separaciones técnicas y reglamentarias entre los aviones.

La autoridad aeronáutica aseguró que esta medida permite estructurar un flujo seguro de las operaciones mientras se restablece el funcionamiento normal del sistema de visualización.

El aeropuerto El Dorado es el de mayor movimiento en el país.

Un equipo especializado de ingenieros y personal técnico de la Aerocivil fue desplegado para atender la contingencia y trabaja en la identificación y solución del problema. La entidad indicó que busca restablecer la normalidad de las operaciones “en el menor tiempo posible”.

Aunque la Aerocivil no precisó cuánto tiempo podría tomar la reparación ni detalló el alcance de eventuales afectaciones sobre los vuelos, reconoció que la contingencia podría generar imprevistos para los viajeros.

Por esa razón, recomendó a los pasajeros verificar directamente con las aerolíneas el estado de sus itinerarios antes de desplazarse al aeropuerto o continuar con sus planes de viaje.

El incidente se presenta en uno de los puntos centrales para la gestión del tráfico aéreo del país. El aeropuerto de Bogotá concentra una parte sustancial de los vuelos nacionales e internacionales, por lo que una reducción en la capacidad de control del tráfico puede repercutir en operaciones de otras terminales y provocar retrasos en cadena.

Cualquier atasco en El Dorado frena los vuelos que van a diferentes destinos, en especial los que tienen más tráfico, como Bogotá-Medellín.