Han sido varios los días de protesta que se han registrado en el departamento de Santander, los cuales han provocado afectaciones a la movilidad, a las autoridades locales y otras situaciones que han impactado a miles de personas. Recientemente, se acordó un diálogo con el IGAC para evitar prolongar la obstrucción a la movilidad por la protesta.
Tras estos hechos, la Federación Nacional de Comerciantes se pronunció frente a las posibles pérdidas que se han registrado por los bloqueos en una de las vías más importantes del país.
De acuerdo con el gremio, las pérdidas podrían llegar a los 120.000 millones de pesos diarios en medio de dichas restricciones. De hecho, el impacto se puede sentir en varios frentes. El primero es el del transporte, con cerca de 60 vuelos cancelados y más de 7.500 pasajeros afectados, lo que también golpea al turismo y otras actividades económicas.
Precisan, además, que solo en Bucaramanga las pérdidas oscilan entre los 40.000 y 70.000 millones de pesos diarios. Esto, dado que la dependencia del comercio y los servicios profundiza la vulnerabilidad económica regional.
Es importante tener en cuenta que los bloqueos han frenado la movilidad de mercancías y pasajeros, afectando la dinámica productiva. Los retrasos en el transporte ya alcanzan hasta las 72 horas y los incrementos en los costos operativos, tras la situación, oscilan entre el 20 % y el 50 %.
Otro de los sectores que se han visto golpeados es el de la construcción, debido a los retrasos por la llegada tardía de insumos. Además, el comercio local reporta una menor afluencia de clientes.
También se han encendido alertas por la posibilidad de un menor suministro de gas en varios municipios, lo que pone en duda y en riesgo la estabilidad operativa de empresas y fábricas que dependen del hidrocarburo, así como de los hogares que también dependen de este.