La fuerte apreciación del peso colombiano frente al dólar fue uno de los temas que tocó Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, al instalar la versión 60.a de la Convención Bancaria, en la que se reúnen decenas de banqueros y miles de participantes interesados en las políticas financieras. Esto cuando el país está expectante frente a un nuevo modelo de manejo de la economía.

Precio del dólar, en mínimos desde hace 15 años

Villar, tras explicar varias razones que han llevado al comportamiento del peso colombiano frente al dólar, que es relativamente distinto a otros países de la región, dio algunas cifras que evidencian la dimensión de la situación.

¿Ahora hay que subir el dólar? El debate acerca de lo conveniente con la divisa: para arriba o para abajo

“La tasa de cambio real alcanzó un máximo en el segundo semestre de 2022. Desde allí ha caído en cerca de 33 % hasta ubicarse, en julio, en niveles similares a los mínimos históricos observados hace cerca de 15 años”, dijo.

Hasta el dato más reciente, se vio la fuerte apreciación del peso colombiano: $ 3.090 pesos por dólar el martes 25 de agosto; estuvo más de 18 % por debajo de los niveles de comienzos del año.

Convención Bancaria en Cartagena, en su versión 60.a. Foto: Martha Morales Manchego / Semana

En sus argumentaciones, el gerente de BanRepública explicó que, cuando existen presiones inflacionarias que actúan de manera particularmente fuerte sobre los bienes y servicios no transables (los que se consumen donde se producen), como sucede con la expansión fiscal o con el aumento del salario mínimo, la tasa de cambio real tiende a reducirse.

“Eso es lo que estamos observando en los últimos años en Colombia”, argumentó Villar, al referirse a que ese fue el camino tomado por el gobierno saliente.

Para el directivo del ente emisor, la apreciación real del peso (el dólar en bajo precio) y la pérdida de competitividad de la producción colombiana frente al exterior no se arreglarían mediante políticas de expansión monetaria que faciliten una mayor inflación.

Leonardo Villar, gerente del Banco de la República. Foto: Asobancaria / Cortesía

Fuertes daños

Villar puso en el debate la gran magnitud de los daños que trae consigo la revaluación del peso: impacta la competitividad en los mercados internacionales.

Para evidenciarlo, compartió un ejemplo: “Son condiciones tremendamente desventajosas cuando se tiene en cuenta que los salarios por hora que pagan a trabajadores de baja calificación aumentaron en cerca de 28 % en pesos (teniendo en cuenta el aumento del salario mínimo y la reducción de la jornada laboral), y lo hicieron en más de 50 % cuando se miden en dólares”.

Sin control de la inflación, el dólar seguiría cayendo y el banco central tendría mayor dificultad para bajar las tasas, algo que está impactando el crédito en el país y la economía en general. “El punto que quiero resaltar es que el problema de la apreciación real del peso y la pérdida de competitividad de la producción colombiana frente al exterior no se arreglaría mediante políticas de expansión monetaria que facilitaran una mayor inflación. Ello solo agravaría las cosas. Una mayor inflación haría que la tasa de cambio real se redujera aún más”, señaló Villar.