No solo los congresistas de partidos de oposición, sino también muchos colombianos, en particular los que están ubicados en las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto, se han estado preguntando: ¿de dónde saldrá la plata para financiar las múltiples necesidades adicionales que trajo consigo el evento sísmico?
Esto porque en el país se habla de una aguda crisis fiscal que no permite mayor disponibilidad de recursos públicos, más allá de los que ya están comprometidos para los gastos habituales.
El primer debate del proyecto del Presupuesto 2027, llevado a cabo en las comisiones económicas del Senado y de la Cámara, fue el escenario para que el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, expusiera con detalle las fuentes de financiamiento tras el terremoto.
El funcionario enfatizó que para la vigencia actual están “arañando”, organizando cuentas, de manera que, a punta de austeridad, se logre disponer de los recursos que permitan atender las primeras necesidades planteadas por el terremoto, que serán respaldadas financieramente para este mismo año.
Así, para 2026 se dispondrá de 5,2 billones de pesos para seis meses, del 10 de agosto al 10 de febrero, que provienen de varias fuentes; por ejemplo, 625.000 millones fueron tomados de un crédito urgente que otorgó a Colombia el Banco Mundial, tras la gestión del Gobierno De La Espriella.
Igualmente, se dispondrá de 1,7 billones de pesos de recursos del llamado frente frío, que estaban apropiados y no fueron ejecutados.
Además, otros 2,7 billones de pesos llegarán a la bolsa pública por efecto de los alivios tributarios establecidos por la Dian, es decir, con el llamado a los contribuyentes morosos para que se pongan al día con la cartera pendiente, aprovechando beneficios por pronto pago.
Y para 2027
Para el próximo año, Gómez Martínez sustentó que no hay recursos evidenciados en el Presupuesto, pero sí hay fondeo.
El funcionario habló de 6,2 billones de pesos adicionales que se sacarán de varias fuentes: 1,2 billones de pesos más saldrán del llamado frente frío, que tenía recursos previstos.
De igual manera, 5 billones de pesos más se obtendrán de los llamados fondos especiales de la Nación, que, según había mencionado Gómez en anteriores intervenciones en el Congreso de la República, se suman de 62 fondos existentes. “Los orientaremos al terremoto”, afirmó.
Pese a que el ministro habla de 6,2 billones de pesos, también hay otros dineros sin cuantificar, que son los aportados por voluntarios, en solidaridad con los damnificados del evento sísmico.
Como se recuerda, una vez ocurrido el terremoto, se habló de 30 billones de pesos como cálculo de lo que costaría la reconstrucción. En tal sentido, Gómez Martínez habló de medidas que no están evidenciadas en el Presupuesto, como los 700.000 millones de pesos que se tomarían del Fondo de Pensiones Territoriales (Fonpet).
Además, se cuenta con recursos de obras por impuestos, en un rango de 219.000 a 419.000 millones de pesos; y entre 800.000 y un billón de pesos de dineros de regalías, entre otros.