Con el habitual rechazo a la decisión tomada por la junta del Banco de la República, que decidió por mayoría subir las tasas de interés en 75 puntos básicos, hasta ubicarlas en un 12 %, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, habló de temas sensibles que seguramente serán parte del empalme con el nuevo Gobierno en Colombia.
El funcionario, quien liderará el proceso de transición de un mandato a otro, junto con el nuevo vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, a partir del 7 de agosto, sacó pecho por la tasa de desempleo reportada por el Dane, de la que expresó: “Es la más baja de este siglo y probablemente del pasado”.
Con esa variable en mano, afirmó que rechazaba la decisión del equipo de expertos del ente emisor, pero aseguró que el tema tendrá que ser administrado por el gobierno que los releve en la Casa de Nariño.
En cuanto a las cuentas fiscales que dejarán, Ávila recordó que desde 2026 se evidencia el efecto de la no aprobación de una Ley de Financiamiento en el Legislativo, pese a que aprobaron el presupuesto que está vigente este año, so pena de que tendría que tener el respaldo de mayores ingresos tributarios. No obstante, tras haber dicho sí con la Ley de Presupuesto, posteriormente negaron la fuente financiera, lo que, a jucio del Ministro, “explica en parte el actual déficit fiscal”.
En ese contexto, Ávila aseguró que el Gobierno sugerirá, con el proyecto de presupuesto para 2027 que tiene que ser elaborado por el actual gobierno, para su sucesor, una reforma tributaria que estará en línea con la posición de hacer más progresivo el sistema impositivo. Es más, la presentará el 20 de julio, probablemente, una vez se instale el nuevo Congreso de la República.
Sí o sí tendrá que haber reforma tributaria
El funcionario enfatizó en que el problema fiscal que tiene el país es imposible de resolver sin una reforma tributaria o ley de financiamiento. “Es inviable lograr un equilibrio sin el acompañamiento de un esfuerzo en términos tributarios”, afirmó Ávila.
Pero además, se necesitará un ajuste en materia de gasto, lo que, sin embargo, no podrá ser el fuerte, teniendo en cuenta que en el Estado Colombiano, el 93 % de dichos gastos son inflexibles, “están sujetos a normas legales y constitucionales”, manifestó.