Muy complejo se ve a estas horas de la tarde de este lunes, 19 de octubre, el trámite del proyecto de Presupuesto 2027, principalmente en la Cámara de Representantes, aunque en el Senado, donde inició ya el estudio de la propuesta, no faltan los nubarrones.
El representante Daniel Briceño pidió sinceramiento del Gobierno, “si es que quiere que el presupuesto se emita por decreto”. Ello, porque hasta las 3:00 p. m. no había sido posible sostener el cuórum para empezar el estudio y votación del proyecto de ley.
La decisión en esa célula del Congreso fue declarar un receso hasta las 8:00 p. m., lo que podría ser contraproducente, ya que el proyecto de ley está contra el tiempo: solo hay plazo para aprobarlo en las plenarias hasta el 20 de octubre a la medianoche.
En tal fecha se incluirá no solo el debate de aprobación, sino una posible jornada de conciliación, si es que los dos textos (del Senado y de la Cámara) resultan distintos.
Senado ya avanzó
En el Senado de la República, entretanto, el trámite avanzó, pese a que se agregaron muchos otros impedimentos de congresistas que declaraban conflicto de interés para votar.
Ya la semana pasada se había dado toda una jornada completa, tratando de evacuar impedimentos, por lo que el senador David Barguil pedía mesura al aceptar que se sometieran a votación todas las solicitudes en ese sentido.
Luego de la participación de dos de los coordinadores ponentes del proyecto de ley: Christian Garcés y Carlos Meisel, llegó la intervención del ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, quien manifestó, entre otras cosas, su lamento por tener que destinar un rubro grande para la deuda, la cual crece en 48 %, debido a los problemas que se generaron en el gobierno pasado, según sustentó, por un incremento de la obligación crediticia.
Según dijo el funcionario, la propuesta presupuestal es la única manera de evitar algo que llamó “el abismo”, en referencia a la crisis económica actual, que está maniatando al Gobierno para financiar su programa de mandato.
MinHacienda criticó el desfase entre ingreso y gasto
Las finanzas de los hogares podrían ser equiparables a las de un Estado, pues, a la larga, cada presupuesto tiene el mismo principio: los ingresos no pueden ser superiores a los gastos de manera indefinida.
Así arrancó su intervención el ministro Martínez, quien puso en el debate la estadística según la cual a Colombia le entran 29 billones de pesos mensuales y se gasta 40 billones. “Arrastra, en promedio, un déficit de 11 billones de pesos al mes. Esa es la magnitud del problema fiscal acumulado. El país enfrenta una deuda de 1.174 billones de pesos”, dijo.
De acuerdo con la sustentación del ministro de Hacienda, hay múltiples ineficiencias: muchos impuestos y poco recaudo, por ejemplo. “Eso hace que la Dian reduzca su capacidad de controlar. El país entró en fatiga fiscal. La gente se cansó de pagar impuestos y busca maneras de evitarlos”, manifestó en el debate.
Martínez insistió en su crítica a la existencia de 62 fondos especiales de la Nación que dispersan los recursos y ahí estarían unos 19 billones de pesos que podrían ir a financiaciones más eficientes.
Ponencia alternativa y demanda
El principal partido de oposición, el Pacto Histórico, presentó una ponencia alternativa, la cual fue sustentada por David Racero. Promovió una proposición de archivo y, a través de Alejandro Ocampo, anunció que demandará la ley.
Varios representantes de esta línea política sustentaron la reorganización de las partidas, de manera que la educación tenga más recursos y que la JEP no sea tan golpeada. También abogaron por las vías terciarias y las inversiones para el sector agropecuario.
Cristian Kevin enfatizó que el recorte del agro es de 1,4 billones de pesos, lo que podría conducir a una “hambruna, sin poder producir comida”.
En esa línea continuaba el debate, que parecía extenderse en intervenciones, sin que se iniciara el estudio puntual ni mucho menos la votación del articulado.