El proyecto de reforma laboral que ya reposa en el Congreso para que, posteriormente, sea debatida por los senadores y representantes de la Cámara, sigue dando de qué hablar, pues sus propuestas han sido fuertemente controvertidas por los sectores económicos en el país; esta vez fue el turno para la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco).

Mesa de concertación de la reforma laboral, con participación del gobierno, empleadores y sindicatos. | Foto: Ministerio de Trabajo

En la II Convención del Alojamiento promovida por Cotelco, el presidente de este gremio, José Andrés Duarte, advirtió que los principalmente afectados, incluso más que el sector del comercio, son ellos, el sector hotelero y de turismo; ya que el aumento en los costos para contratar personal serían mucho más elevados, pues, por lo regular, los trabajadores del sector del turismo y de hotelería son de 24 horas, con turnos de por lo menos tres veces por día.

“Estarían en riesgo los empleos de los trabajadores del sector turismo, buena parte de la hotelería. El 97 % de los establecimientos de alojamientos son pequeños, es muy complejo que este nivel de empresarios o emprendedores, y para los grandes por supuesto que son intensivos en mano de obra, por su capacidad, también generar oportunidades propicias importantes en el territorio, si el encarecimiento de la nómina supera el 37 %, es que ya hoy en día está pesando la nómina en promedio en 30 % y sobre todo en las regiones más chiquitas, donde en los establecimientos más pequeños, pues es mayor”, advirtió con preocupación el presidente gremial.

José Andrés Duarte, presidente de Cotelco | Foto: Archivo particular

De hecho, al explicar este panorama, también advirtió que el efecto lo sentirían los viajeros que tomen la decisión de ir a otras regiones del país para conocer o por trabajo.

“Sin duda se verían afectados, pero acá hay que decir que el sector ha venido planteando no solamente la necesidad de que estas medidas sean acorde a una actividad económica como la nuestra, que funciona 24/7, que funciona los fines de semana, los festivos que tiene estacionalidades, porque el encarecimiento de esa nómina pues hace muy difícil para el prestador de servicios turísticos subsistir. Buena parte del servicio se garantiza por las personas, si no tenemos las personas pues no podríamos subsistir y en eso estaríamos afectado la capacidad de nuevos empleos, entonces, por supuesto, el mercado va a comenzar a reaccionar, va a tratar de subir los costos, pero también eso va a terminar matando la demanda, entonces cuando mata la demanda, nos damos cuenta que entonces el hotelero termina haciendo un esfuerzo sobrehumano”, advirtió Duarte en diálogo con SEMANA.

¿Qué dice Fenalco?

La preocupación de Cotelco también es compartida con Fenalco, al gremio de los comerciantes y tenderos en Colombia le llama la atención el fuerte aumento en los costos que deberían asumir los comerciantes para contratar personal, que se incrementarían entre un 30 a 35 %.

Es importante resaltar que por cada cien pesos que vende un pequeño comerciante, su ganancia neta es entre dos y cuatro pesos únicamente, por lo que no todos serán capaces de absorber estos costos sin consecuencias.

Según la última encuesta de esta entidad, entre las medidas que se tomarían para afrontar tales cambios estarían los reajustes de precios, la sustitución de mano de obra por automatización de procesos y tecnología, los ajustes en los horarios de atención, el cierre de sus puntos de venta y la no contratación de nuevo personal.

Jaime A. Cabal, presidente de Fenalco | Foto: Juan Carlos Sierra

Cabe señalar que de los 21.492.000 colombianos que tienen hoy alguna ocupación, 5.505.000 están vinculados al cluster del comercio, hoteles, restaurantes bares transporte y entretenimiento, es decir, uno de cada cuatro colombianos, el 25,6 % del empleo nacional, trabajan en este sector que paradójicamente sería el más afectado.

“Es importante destacar que, según la encuesta anual de comercio, el 53 % de la fuerza laboral del comercio son mujeres y el 34 % son jóvenes menores de 28 años. Contrario a lo que se propone en el articulado, los jóvenes hoy demandan nuevos formatos de contratación que les permitan independencia y libertad en el manejo de su tiempo”.