La plenaria del Senado de la República aprobó este miércoles, 4 de noviembre, en último debate la iniciativa que busca actualizar el marco tributario del tabaco y crea, por primera vez en el país, un impuesto para vapeadores, cigarrillos electrónicos y nicotina oral.
El proyecto de ley 135 de 2025 tuvo una aprobación casi unánime con 79 votos a favor y uno en contra. Uno de los ponentes de la iniciativa, Juan Caicedo del Centro Democrático, calcula que este impuesto podría alcanzar un recaudo de $1 billón, el cual se destinaría para el sector de deportes y salud.
Este proyecto había superado previamente su segundo debate en la plenaria de la Cámara por amplia mayoría antes de culminar su paso por el Senado.
¿Cómo funcionará el impuesto a los vapeadores?
El proyecto detalla que se trata de un impuesto al consumo compuesto por dos elementos: una tarifa fija por producto, independiente de su costo o valor comercial; y uno ad valorem, un cobro porcentual variable atado al precio de venta final al público. Para los vapeadores, este sería del 20%.
Cabe aclarar que no se trata de un incremento impositivo: es la creación formal del tributo para un sector que antes no pagaba este impuesto al consumo en el país.
¿A dónde irá el dinero del impuesto a los vapeadores?
Según detalló Caicedo, el 84% de lo recaudado se irá para salud pública, priorizando el aseguramiento en salud, los programas preventivos y la infraestructura e inversión de salud de los departamentos que lo cobren. El 16% restante se irá al fomento del deporte.
Este impuesto buscaría darle un alivio directo a los ingresos departamentales y también un fortalecimiento en sus rentas e ingresos.