Como un exabrupto calificó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, los recursos anunciados por el presidente electo, Abelardo De La Espriella, en el sentido de contar con USD $60 millones (aproximadamente 207 mil millones de pesos) que destinaría el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en calidad de cooperación no reembolsable, para llevar a cabo el empalme.
El funcionario aseguró: “Ni un empalme cuesta eso, ni corresponde a la realidad económica del país”.
La disponibilidad de recursos para un empalme entre gobiernos, pese a que sean diametralmente opuestos, sería algo inédito en el país. Por ello, el ministro de Hacienda del gobierno de Gustavo Petro se refirió a la posibilidad de que se trate de recursos destinados a proyectos de inversión, lo que catalogó como algo que ha sucedido también durante la actual administración: “Esas mismas cifras las hemos conocido, trabajado e implementado en diferentes convenios que hemos hecho con el Banco Interamericano de Desarrollo. Si millonarios recursos del BID anunciados por nuevo Gobierno son para el empalme, sería un exabrupto”.
Cabe señalar que el actual presidente del Banco Interamericano de Desarrollo es el brasileño Ilan Goldfajn. No obstante, el nuevo gobierno, en cabeza de Abelardo De La Espriella, ha promovido encuentros con mandatarios y organismos internacionales, con el objetivo de fortalecer las relaciones para impulsar su propósito de mejorar la economía colombiana.
Un empalme tenso
En todo caso, el proceso de empalme, que comenzará oficialmente el jueves 2 de julio a las 10:00 de la mañana, cuando se reúnan por primera vez el ministro Germán Ávila y José Manuel Restrepo, designado como coordinador de la transición por el gobierno electo, ya ha registrado sus primeras tensiones.
Por un lado, Restrepo habló de un equipo que contará con personal para analizar 22 sectores de la economía, con la misión de realizar revisiones orientadas a detectar posibles hechos de corrupción que hayan podido afectar la suficiencia de los recursos públicos.
El coordinador del empalme por parte del gobierno de Abelardo De La Espriella señaló que acababan de concluir una reunión con 1.300 personas, en el marco de un programa denominado Arca de Noé, que, según explicó, comenzó hace ocho meses “para poder tener un empalme completo, anticorrupción en nuestro país”.
Esa sola expresión motivó también un pronunciamiento de Ávila, no solo a la salida de la reunión de la junta directiva del Banco de la República, sino en una rueda de prensa que convocó en las instalaciones de la Presidencia de la República. En ambos escenarios insistió en que “no van a aceptar coacciones ni amenazas”. Incluso, aseguró que tampoco aceptan el apellido del empalme: “anticorrupción”, pues, según la ley que define el derrotero de una transición, el gobierno saliente debe entregar información, no participar en un debate político o ideológico.
En su pronunciamiento, el ministro Ávila concluyó pidiendo no olvidar “que los cargos públicos son temporales. La historia y los procesos no terminan con el ciclo de dichos cargos”. Finalmente, solicitó el reconocimiento de los votantes que respaldaron el proyecto político, que contó con más de 12,7 millones de ciudadanos.
Contraloría y Procuraduría se refirieron al empalme
En medio del intercambio de mensajes entre ambas partes, previo a la realización oficial del empalme, la Contraloría y la Procuraduría emitieron una directiva conjunta para recordar que la transición debe abarcar todo lo relacionado con los asuntos y recursos públicos, tanto lo ejecutado como lo pendiente.