El último aumento de salario mínimo que hizo el presidente Gustavo Petro ha sido uno de los más polémicos en los últimos años. Esto por cuenta del incremento, que fue uno de los más altos, ubicándose sobre el 23%, decisión que preocupó e impacto a miles de empresarios, que vieron mayores dificultades en la operación financiera de sus empresas.

Dian insiste en que hay que introducir más impuestos mientras la evasión sigue en niveles críticos

Sin embargo, la decisión también impactó a miles de trabajadores positivamente, pues muchos ahora ven mayor cantidad de dinero en su bolsillo. Los centros de estudios económicos, como Anif, han dado sus opiniones al respecto en materia fiscal. Recientemente, esa entidad hizo varias precisiones.

La cantidad de trabajadores formales que ganan exactamente un salario mínimo pasó de 3,3 millones en 2025 a 3,6 millones en 2026, según Anif. Foto: Adobe Stock

A través de un informe, Anif precisó que tras el aumento, que superó los criterios de productividad e inflación, cayó la proporción de los trabajadores formales que ganan más del mínimo. Sin embargo, también aumentó al mismo tiempo el número de informales que reciben menos del monto descrito.

Segunda vuelta presidencial: propuestas económicas de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda; déficit fiscal, inversión y empresas

“Los resultados indican que, el incremento del salario mínimo, al igual que lo señalamos en la entrega anterior, ha tendido a concentrar la ocupación formal en torno al piso legal, sin traducirse en una mejora proporcional para el resto de la escala salarial; lo mismo ocurre en las vacantes y nuevas ocupaciones. Al mismo tiempo, los trabajadores informales muestran una mayor vulnerabilidad en los tramos más bajos de la distribución, sugiriendo una ampliación de la brecha entre formalidad e informalidad”, indicó el informe.

Anif sostiene que el alza del salario mínimo generó una compresión salarial entre los trabajadores formales y mayor vulnerabilidad para quienes laboran en la informalidad. Foto: Stock.adobe.com

Entre los datos que revela el informe, este asegura que al inicio del año hay una clara compresión salarial en el segmento de asalariados formales en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Además, la proporción de trabajadores formales que devenga exactamente un salario mínimo pasó de 3,3 millones de personas en 2025 a 3,6 millones en 2026, un incremento de cerca de 300.000 ocupados en un solo año.

“Este crecimiento no se explica por un aumento generalizado del empleo formal, sino por un fenómeno de aglomeración: los trabajadores que en 2025 percibían ingresos en los tramos inmediatamente superiores al mínimo, entre 1,1 y 1,3 salarios mínimos, vieron reducida su participación de manera notoria, pasando de 0,3 a 0,1 millones en el rango 1,1-1,2 y de 0,5 a 0,3 millones en el rango 1,2- 1,3. En otras palabras, los salarios que hasta el año anterior se ubicaban ligeramente por encima del piso legal fueron absorbidos por el nuevo mínimo, sin que las empresas trasladaran un ajuste proporcional del salario al resto de la escala”, agrega el informe.

El impacto del aumento del salario mínimo continúa generando debate entre economistas, empresarios y trabajadores por sus efectos sobre el empleo formal y la estructura salarial. Foto: JOHAN TORO