Nada que preocupe más a los ciudadanos, al Gobierno y a todos los sectores productivos, que un paro de transporte en cualquiera de las modalidades.

Esa realidad tiene que ver con lo transcendental que es esa actividad para la economía. Los investigadores del área económica del Grupo Cibest realizaron uno de sus estudios sectoriales y, en esta ocasión, lo enfocaron en el transporte, el cual describen como “el pulso de la economía real”.

Y no es para menos. “El transporte moviliza bienes, personas e insumos que articulan la producción con los mercados, conectan regiones con centros de consumo y permiten la inserción del país en el comercio internacional”.

Además, gracias a esa actividad se conectan centros de producción con puertos y es la que termina definiendo buena parte de la competitividad empresarial, señalan los economistas que tomaron la temperatura al sector y concluyeron que, si bien viene en una senda de recuperación, los golpes que está recibiendo llegan tanto desde adentro del país, como desde fuera.

De ahí que se requiere estar alerta, pues ya recibió cargas por el lado de los combustibles y los peajes, pero ahora, con cualquier choque adicional, podría encarecerse más, lo que se lleva por delante todos los costos.

Transporte de carga está en apuros por bloqueos derivados de protestas al alza del impuesto predial

Así le fue al transporte en 2025

La revisión realizada por los investigadores del Grupo Cibest evidencia que, en 2025, el sector envió señales de recuperación.

En el caso del transporte de carga terrestre, el dinamismo se registró; sin embargo, “la estructura de costos fue exigente y dependiente de combustibles y peajes”, concluye el análisis.

Al poner la mirada en el transporte de pasajeros por carreteras, los estudiosos expresan una conclusión: “La recuperación siguió incompleta por cambios en movilidad urbana asociados al teletrabajo, al mayor uso de motocicletas y a la recomposición del transporte público”.

Las personas están migrando a las motos por las dificultades en la movilidad en vías urbanas. Foto: 123RF Foto: El País

Por aire y por agua

En cuanto a la temperatura del transporte aéreo, es uno de los que muestra signos de alta demanda, tras haber repuntado con fuerza, pero en medio de las dificultades que plantea una infraestructura aeroportuaria que ya no alcanza. Eso, sin contar con el precio de los combustibles, que también le pega fuerte al transporte aéreo.

“Preocupa que se quiera cambiar la norma sin sustento técnico”, las advertencias de Avianca por anuncio de ajustes en elemento clave del sector

Con respecto al modo marítimo, los investigadores señalan que es uno de los que tiene el pulso estable, “con un volumen portuario elevado en un entorno internacional más incierto. Esta combinación explica por qué Colombia puede mejorar en indicadores micro de eficiencia y, al mismo tiempo, mantener costos logísticos elevados, una alta dependencia del modo carretero y brechas relevantes frente a referentes internacionales”, señalan en el informe sectorial.

Riesgos a la vista

Para 2026, con una economía local creciendo poco y un escenario geopolítico complejo, las amenazas provienen desde dos frentes, según concluye el estudio de los investigadores del Grupo Cibest.

Sobre el choque externo, los expertos explican que está asociado a la volatilidad energética y al encarecimiento de componentes críticos de la logística global. Allí mencionan “el costo del combustible y los recargos marítimos”, sin dejar de incluir las primas de riesgo y los tiempos de tránsito.

Desde el frente doméstico que, según los investigadores, “tiende a subestimarse”, expresan los golpes que provienen de “los cambios regulatorios, de las fallas de sistemas y fricciones operativas que elevan costos y reducen confiabilidad, incluso sin un choque externo”, afirman en el estudio.

La logística del transporte, clave para un mejor desempeño del sector. Foto: MinCIT

Se rajó la logística

Un punto en el que hay que poner el foco para que se pueda dar en el blanco y revertir la tendencia es el de la logística, que termina incrementando tiempos y reduciendo la productividad.

Los investigadores concluyen que en desempeño logístico el puntaje fue de 2,9 en una escala de 1 a 5. Es decir, podría decirse que se rajó la logística.

“Con un transporte que ya explica cerca de 45 % del costo logístico, cualquier choque de energía, regulación o fallas operativas se traduce rápido en mayores costos y menor confiabilidad”, exponen los investigadores.

Así, el gran mensaje enviado en el informe es que no solo se trata de mover más, sino de “mover mejor, con menos tiempos improductivos, mayor coordinación y una operación estable en los corredores”.