Aunque Colombia tiene varios problemas estructurales en diferentes sectores, la educación es uno de los temas prioritarios que deberían ser abordados por las administraciones locales, regionales y nacional.
Siempre los políticos hablan de mejorar el sistema educativo, pero es poco lo que se hace y cada vez aumentan más las peticiones.
Por esa razón, el conferencista colombo-japonés, Yokoi Kenji, habló sobre los cambios que debería tener la educación en Colombia para que los niños estén bien preparados.
Aunque parezca un asunto menor, Kenji cree que lo primero que debe ser modificado es el horario, porque los niños deben madrugar demasiado.
“Lo primero es cambiar, como niño que fui, el horario. Esto es para políticos, pero como colombiano puedo decir que estuve en una escuela en Bogotá y los niños me dijeron que iniciaban a las 6:00 de la mañana. En Japón empieza a las 8:00 de la mañana″.
De hecho, contó una anécdota que le pasó con un japonés que estuvo en Colombia durante unos días y que se llevó una sorpresa.
“No deberían madrugar tanto los niños, eso es absurdo. Han venido muchos japoneses a través de nuestro proyecto y uno de ellos estaba mirando por la ventana y me despertó para decirme que habían abandonado a un niño en la calle. Yo le dije que cómo sabía eso y me lo señaló, era un niño esperando la ruta para el colegio y quedó sorprendido porque eran las 4:30 de la mañana”.
Agregó: “Eso es absurdo, el japonés pensó que lo habían dejado en la calle. Pero imagínese a qué hora se levanta el niño, el de la ruta, el que abre el colegio. Colombia madruga demasiado, eso no es normal”.
Yokoi Kenji cree que en Colombia debería existir una jornada única para que los niños duerman bien. “Un país necesita un buen sistema educativo, buenos colegios, buenos hospitales y muy buenas cárceles. Uno no necesita ser político para eso, es sentido común”.
Sobre la polarización, dijo que no tiene una fórmula para acabar con las peleas y que es un tema muy complicado en el que sencillamente se debería aplicar el sentido común para evitar discusiones.
“La gente no quiere saber si uno cree en Dios, la gente quiere saber si yo creo en el de él. La gente quiere saber de qué equipo es uno para saber si es el mismo de él”, manifestó.
Agregó: “Agarrados por cosas sin sentido, yo no sé de política, pero me cuestiono que los que saben hagan cosas sin sentido común. El formato de la política me parece raro, porque tiene arenga y cosas así, pero es que quien se elige es un administrador. El que dice que va a cambiar el país no se le debe creer, se le debe creer al que diga que arreglará algunas áreas y administrará lo que tenemos”.
El conferencista colombo-japonés estará el 4 y 5 de julio en el teatro Astor Plaza, donde tendrá un encuentro con sus seguidores que ha llamado “entre hienas y cocodrilos”, un espacio para el bienestar emocional.