Ibagué, la capital del Tolima se convirtió en la primera ciudad del país en establecer una restricción formal sobre el uso de dispositivos móviles para estudiantes menores de 14 años dentro de los salones de clase.
Esta iniciativa, que ya fue oficializada como acuerdo municipal, surge tras un proceso de debate en el Concejo de Ibagué liderado por el concejal Arturo Castillo Castañeda, quien argumentó la necesidad de priorizar los entornos de aprendizaje sobre el consumo digital.
Según el concejal, la medida responde a una preocupación por el impacto de la tecnología en el rendimiento y el bienestar de los jóvenes. “No es una prohibición sin sentido, es una decisión responsable para recuperar la atención en las aulas, fortalecer la convivencia escolar y proteger la salud mental de nuestros niños”, señaló Castillo tras la aprobación del proyecto.
Fundamento legal
El acuerdo municipal se fundamenta en las facultades otorgadas por la Ley 1098 y la Ley 2170, normatividades nacionales que permiten regular el acceso a herramientas tecnológicas cuando se busca garantizar el beneficio de los menores de edad.
Con esta base jurídica, el proyecto otorga herramientas a los rectores y docentes para que incorporen la prohibición del uso de estos elementos dentro de sus respectivos manuales de convivencia.
La normativa no implica un aislamiento total de la tecnología, sino una administración de su uso. El concejal Castillo aclaró que existen salvaguardas para situaciones específicas: “El acuerdo plantea excepciones para el uso de estos con fines pedagógicos, cuando los docentes lo requieran, salud y discapacidad, también en emergencias familiares”.
Esto permite que el dispositivo sea una herramienta de apoyo bajo supervisión y no un distractor constante.
Objetivos de la iniciativa
Uno de los ejes centrales del acuerdo es la prevención de riesgos asociados a la conectividad permanente. La exposición temprana a redes sociales en horarios académicos ha sido señalada como un factor que incide en conflictos entre estudiantes.
Según la exposición de motivos del proyecto, la presencia de estos dispositivos facilita fenómenos de agresión digital. “Las redes sociales dentro de la escuela facilitan la victimización inmediata y la difusión de riñas, entre otras”, puntualizó el concejal.
Con la implementación de este acuerdo, Ibagué busca establecer un precedente en el país sobre la gestión de la salud mental y la calidad de vida de los niños y niñas.
La meta institucional es que los docentes cuenten con la autoridad necesaria para hacer cumplir la medida, logrando que el espacio educativo recupere su función principal de enseñanza sin las interferencias propias de la navegación móvil no supervisada.