Sara Rodas, secretaria de Educación de Cali, dio cuenta de una historia que vivió en su ciudad tras el terremoto del 10 de agosto de 2026. Lo hizo durante la segunda jornada de la 13.ª Cumbre Líderes por la Educación, organizada por SEMANA.

“Quisiera describir un dibujo de uno de los niños que trabajamos en la semana del 24 de agosto. El niño dibujó un edificio roto y al lado de ese edificio estaba una mariposa. Ese es el diagnóstico de nuestra ciudad. Cali es una ciudad en la que, una semana después del terremoto, florecieron los guayacanes y es un reflejo también de nuestro país y ahí está la oportunidad”, aseguró.

La educación en Colombia se reconstruye tras el terremoto del 10 de agosto: “el reto es pasar del diagnóstico a la acción”

“Logramos tener un diagnóstico acertado a las dos semanas de ocurrido el terremoto porque los ingenieros que hacen parte del equipo de la Secretaría de Educación conformamos 10 cuadrillas y ellos, que también tenían sus familias afectadas, que algunos estaban viviendo en las casas de sus amigos, trabajaron 24/7 para que tuviéramos ese diagnóstico. Hoy podemos decir que solo el 4 % de los niños, niñas y jóvenes de Cali no están en la presencialidad”, agregó Rodas.

“Gracias al compromiso y al trabajo de los ingenieros de la Secretaría, gracias al compromiso y al trabajo de los docentes, directivos docentes y de los docentes que se dieron a la tarea de que en una semana pudiéramos reorganizar la matrícula, pudiéramos priorizar esa presencialidad”, dijo la funcionaria.

Rodas detalló: “De las 338 sedes educativas que tenemos en Cali, 246 tuvieron algún nivel de afectación. En este momento tenemos ocho sedes cerradas y 64 parcialmente cerradas. Pero ese 4 % de esa no presencialidad de hoy son 11.000 familias que están resolviendo qué pasa con sus niños y sus jóvenes que no están yendo a estudiar. El esfuerzo de nuestro alcalde Alejandro Eder, día a día, para que podamos recuperar y habilitar espacios para la educación, nos ha llevado a que ya tengamos 11 cuadrillas de trabajo”, sostuvo la secretaria de Educación de Cali.

“De esas 181 sedes que tenían un nivel de afectación bajo, ya hemos recuperado varias de esas sedes con esas 11 cuadrillas de trabajo. En este momento hay 70 frentes de obra en la ciudad, pero apenas estamos empezando porque tenemos una ciudad y una comunidad educativa que está rota. Todos los días sentimos que la tierra se sigue moviendo y necesitamos fortalecer y acompañar, y acompañarnos, como comunidad educativa, a nuestros niños, nuestros jóvenes, nuestros maestros, al personal de la Secretaría de Educación que aún siente que la tierra se mueve, pero que sale por las calles de Cali y ve que los guayacanes florecen”, acentuó.

El 21 de agosto pasado, decenas de personas encendieron velas en un homenaje a las víctimas en Cali, una de las ciudades más afectadas por el devastador terremoto en Colombia.

Naya Valecillos perdió a su madre, Rosalba, tras el colapso de su edificio a pocos metros de la velatón. Es una de las 321 víctimas mortales del sismo.

“Cada vez extraño más a mi mamá”, dijo entre lágrimas la enfermera, quien contó cómo intentó buscar a su madre entre los escombros tras el sismo del 10 de agosto. Sacaron su cadáver tres días después.

Familiares, vecinos y voluntarios se despidieron de las víctimas del derrumbe de las Torres del Limonar, un conjunto de edificios residenciales. Frente al homenaje se ubicó uno de los puntos de atención psicológica desplegados en el país para atender a los damnificados por la tragedia.

Mientras se llevaba las manos a la cabeza, el vecino Henry Granja recordó cómo vio caer uno de los edificios igual que un “castillo de naipes”.

Casi dos meses después del sismo de magnitud 7.4, el país se centra en ayudar a los damnificados y en la millonaria reconstrucción tras el derrumbe de miles de edificios, viviendas, escuelas y hospitales.

Las pérdidas se estiman inicialmente en más de 9.500 millones de dólares, especialmente en ciudades como Cali, Pereira y Manizales.

Más de 31.000 viviendas quedaron destruidas, según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

Vea la segunda jornada de la 13.ª Cumbre Líderes por la Educación, organizada por SEMANA:

El Gobierno De La Espriella anunció subsidios para el arriendo y para la reconstrucción de las casas de los afectados que, según expertos, tardará años.

Por su parte, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, dijo que la ciudad atraviesa un “momento doloroso”. Y acotó: “Los caleños nos vamos a volver a levantar y lo haremos como una ciudad reconstruida”.

La tragedia recuerda el fuerte terremoto de 1999 que dejó casi 1.200 muertos en la zona cafetera, con la ciudad de Armenia como la más castigada.