El fuerte terremoto en Colombia, el pasado 10 de agosto, dejó más de 300 muertos, cientos de heridos y miles de estudiantes afectados, dado que las estructuras de sus escuelas y colegios colapsaron, tuvieron daños parciales o totales.
Sin embargo, de la mano de líderes regionales de las ciudades más afectadas por el terremoto, estos estudiantes han podido ir retomando sus clases, de modo que el conocimiento no se detenga, pensando precisamente en unos excelentes resultados académicos a futuro.
En tal sentido, en medio de la 13.ª Cumbre Líderes por la Educación: reconstruir la educación, organizada por SEMANA, Rosvier Armando Mosquera Tamayo, secretario de Educación del Chocó; Sara Mercedes Rodas Soto, secretaria de Educación de Cali; Carlos Jairo Bedoya Naranjo, secretario de Educación de Pereira; y Marcela Bautista Macia, especialista en Educación de CAF, hablaron sobre los retos que han enfrentado tras la tragedia del pasado 10 de agosto.

Para empezar, el secretario de Educación del Chocó resaltó que en ese departamento la educación se concibe como una herramienta fundamental para transformar el territorio.
“Desde la Secretaría de Educación, con la articulación de entidades como el IDU, Camacol e ingenieros del mismo territorio, hicimos un despliegue importante que nos permitió llegar a territorios y conocer de primera mano esa afectación que había tenido la infraestructura educativa del departamento, con el objetivo de, a partir de allí, poder tomar decisiones que garantizaran la prestación del servicio en el marco de la emergencia que hoy atraviesa el departamento”, dijo Mosquera.
Por su parte, la secretaria de Educación de Cali resaltó que, a pesar de los daños que sufrió la infraestructura educativa en la capital del Valle del Cauca, hoy tan solo el 4 % de los estudiantes no están en la presencialidad, “gracias al compromiso y al trabajo de los ingenieros de la Secretaría, gracias al compromiso y al trabajo de los docentes, directivos y de los profesores que se dieron a la tarea de que en una semana pudiéramos reorganizar la matrícula, pudiéramos priorizar esa presencialidad”.

Quien también reconoció el arduo trabajo de los docentes y directivos educativos en medio de la tragedia fue el secretario de Educación de Pereira. De acuerdo con Bedoya, el trabajo de cada uno de ellos en esa ciudad fue clave para que el pasado 10 de agosto, miles de estudiantes fueran puestos a salvo en medio del terremoto.
En cuanto a la realidad actual, el secretario de Educación de Pereira manifestó que, después de ese fuerte sismo y dadas las afectaciones, se conformó inmediatamente un grupo con ingenieros estructurales, quienes se encargaron de revisar cada una de las sedes educativas y luego sacaron un diagnóstico de cada una de estas. Lo anterior, pensando en la seguridad de los estudiantes.
“Pereira está en un modelo que se llama semipresencialidad. En este momento tenemos semipresencialidad para un 97 % de los estudiantes de Pereira”, recalcó Bedoya.
Tras esa radiografía anterior, Marcela Bautista Macia, especialista en Educación de CAF, fue enfática en decir que ahora “el reto es pasar del diagnóstico a la acción”.
“Tenemos ya la información suficiente para emprender las acciones y no podemos correr el riesgo de seguir con el proceso de levantamiento de información. Con lo que tenemos, podemos hacer intervenciones claras. Y para poder volver a abrir las escuelas, evitar otro tipo de riesgos de tipo socioemocional y salud mental con los estudiantes”, indicó Bautista en medio de la 13.ª Cumbre Líderes por la Educación: reconstruir la educación.
