La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) aclaró cómo funcionará el programa de ahorro de energía y precisó que la medida no modifica la tarifa del servicio.
El esquema establece un cobro adicional temporal para los usuarios cuyo consumo supere en más de un 10 % su meta individual, aplicado únicamente sobre la energía que exceda ese límite.
La medida contempla también incentivos para quienes logren disminuir su consumo frente al promedio habitual, mientras que los usuarios que no alcancen las metas establecidas podrían enfrentar ajustes en sus costos de energía.
Así funcionará el cobro adicional
De acuerdo con el documento explicativo, cada usuario tendrá una meta individual de consumo. Si una persona consume hasta un 10 % por encima de ese objetivo, no se genera un cobro adicional. El cargo comienza a aplicarse únicamente sobre el consumo que supere el 110 % de la meta establecida para el ciclo de lectura.
La regulación también establece porcentajes diferenciados para calcular ese cobro: 30 % para los usuarios de los estratos 1, 2 y 3; 50 % para los estratos 4, 5 y 6, y un 70 % para pequeños negocios. Estos porcentajes no se aplican sobre el total de la factura, sino sobre la energía consumida por encima del límite definido.
La meta individual se calcula a partir del historial de consumo. Para utilizar los registros propios se requieren ciclos completos facturados que, en conjunto, cubran al menos 180 días dentro del periodo de referencia.
En los casos en que no exista información suficiente, se asignará una meta individual diaria de referencia, de acuerdo con la categoría del usuario y el tipo de área, urbana o rural.
El documento señala que la meta no corresponde a un promedio regional.
“La Resolución plantea una meta individual que reconoce las particularidades de cada hogar, como el clima de su región, el número de personas que lo habitan y sus hábitos de consumo”, destaca el documento.
Los recursos recaudados por los cobros adicionales se acumularán en una bolsa correspondiente a cada mercado de comercialización y serán distribuidos al finalizar los seis meses entre los usuarios beneficiarios, en proporción a su ahorro. El beneficio se reflejará como un saldo a favor en la factura posterior al cierre del programa.
El programa tampoco penaliza de manera específica el uso de vehículos eléctricos. Según el documento, “el programa no distingue para qué se consume la energía, sino cómo se comporta el consumo frente a la meta individual”.
Los municipios afectados por el terremoto identificado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres estarán excluidos, al igual que hospitales, colegios y estaciones de policía. También podrán solicitar la exención quienes dependan de dispositivos electrónicos por razones de salud.
El programa tendrá inicialmente una duración de seis meses y posteriormente se evaluará si debe prorrogarse. El primer mes será de carácter pedagógico.
En las facturas, los usuarios podrán consultar su meta individual, los consumos excedentes o el ahorro reconocido, así como los cobros adicionales o saldos a favor.