Miles de personas están reportadas en centrales de riesgo, en muchos casos por créditos impagos o por deudas que no contaron con un plan de financiamiento adecuado.

Además, la entidad señala que, en numerosas ocasiones, las personas no cuentan con la educación financiera necesaria para escoger el tipo de crédito o financiamiento más conveniente.

Según DataCrédito Experian, siete de cada diez colombianos han accedido alguna vez a un producto de crédito, lo que equivale a 33,2 millones de ciudadanos. Esto demuestra que esta herramienta es de uso cotidiano para impulsar proyectos, cubrir necesidades y construir bienestar.

Muchas deudas se deben a la elección de un crédito o financiamiento erróneo. Foto: Getty Images/iStockphoto

“Aunque estas cifras muestran un acceso importante al crédito, la realidad es que cualquier persona puede atravesar momentos financieros retadores. Un cambio laboral, una disminución de ingresos o un gasto inesperado pueden afectar el presupuesto y requerir una reorganización temporal. Para afrontar estas situaciones, existen alternativas que ayudan a retomar el equilibrio financiero. La clave está en dos elementos: identificar productos que se ajusten a la situación actual y tomar decisiones basadas en información clara y en hábitos de educación financiera”, señala Datacrédito.

Datacrédito respondió las dudas más frecuentes de los usuarios del sistema financiero

¿Cómo saber cuándo un crédito se ajusta a sus necesidades?

El crédito en Colombia es multisectorial, lo que significa que no existe una única forma de acceder a él. Por el contrario, cada sector —banca, fintech, cooperativas y comercios— ofrece alternativas pensadas para distintos niveles de ingreso, estilos de vida y momentos financieros. Por eso, identificar la opción que mejor se ajusta a las necesidades de cada persona comienza por entender que cada crédito cumple un propósito diferente.

Créditos de bajo monto o microcréditos: son préstamos de pequeña cuantía diseñados para cubrir necesidades inmediatas o apoyar proyectos de baja escala. Se caracterizan por tener cuotas accesibles y plazos cortos, lo que permite asumir compromisos acordes con la capacidad de pago. Este tipo de crédito es especialmente útil para quienes manejan ingresos variables, como trabajadores independientes o emprendedores, ya que les permite organizar su presupuesto, fortalecer su disciplina de pago y avanzar gradualmente sin sobreexponerse.

Compras a crédito en comercios y servicios: es el tipo de financiación que ofrecen comercios o empresas de servicios para adquirir productos como electrodomésticos, tecnología, muebles o planes de telecomunicaciones. Funciona mediante cuotas fijas y plazos definidos, lo que facilita el acceso a bienes o servicios esenciales sin necesidad de un desembolso inicial elevado. Esta alternativa resulta práctica para quienes requieren montos moderados y valoran procesos ágiles.

Cada persona debe elegir la opción de financiamiento que más se adecue a sus necesidades. Foto: Getty Images

Opciones de crédito simplificado: existen alternativas diseñadas para ofrecer aprobaciones rápidas y procesos ágiles, ideales para cubrir necesidades puntuales o contar con liquidez en el corto plazo.

Estos créditos se caracterizan por su facilidad de acceso y plazos breves, lo que permite gestionar gastos inmediatos de manera ágil. Este tipo de modalidad se encuentra con frecuencia en plataformas digitales, como ocurre en las fintech.

¿Cómo mejorar puntaje crediticio para solicitar un préstamo?

Cooperativas y entidades del sector solidario: son créditos ofrecidos por organizaciones como cooperativas de ahorro y crédito, fondos de empleados y mutuales, que funcionan bajo principios de colaboración entre sus asociados. Estas entidades suelen ofrecer cuotas flexibles, plazos amplios y acompañamiento cercano, lo que las convierte en una opción útil para personas que buscan condiciones más personalizadas o que manejan ingresos mixtos o familiares.