Cada vez son más las familias que deciden tener mascotas en sus casas. Esto debido a que la compañía de amigos peludos mejora la salud física y emocional, reduciendo el estrés, la ansiedad y la soledad al aumentar la oxitocina.
Los animales en casa fomentan un estilo de vida activo, ayudan a la salud cardiovascular, enseñan responsabilidad y empatía a niños y brindan compañía incondicional, especialmente a adultos mayores.
Sin embargo, es importante saber que, ante la mayor presencia de mascotas conforme pasan los años, la legislación se ha ajustado para garantizar que se cumplan los derechos de los animales y también de quienes los rodean.
Pese a ello, es clave tener conocimiento de algunas de las normativas, para evitar sanciones o algún tipo de problema. Una de las que pocos conocen es la que se da con los gatos. Esto debido a que muchos permiten que estos transiten libremente por pasillos, terrazas, jardines y otras zonas comunes sin supervisión. Esta situación puede ser sancionada.
La norma, en la Ley 1801 de 2016, conocida como el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, penaliza esta permisividad. Asegura que siempre se exige que las mascotas permanezcan bajo control efectivo de propietarios cuando estén en zonas comunes. Aplica tanto para perros como para gatos.
El artículo 118 precisa que los gatos que estén en zonas abiertas del conjunto o en áreas comunes deberán ser transportados en guacales o maletines especiales, además de llevar collares diseñados para su control.
Si permite que un gato deambule por el conjunto sin control, podrá ser acreedor a una multa. El Código de Convivencia mencionado establece una multa de aproximadamente $233.452. Sin embargo, el valor puede variar con las tarifas de 2026.
Esta sanción permite que los dueños hagan un control más efectivo para garantizar una sana convivencia en las unidades residenciales.