Es una realidad que la inteligencia artificial está cambiando la manera en la que trabajan las personas y las empresas. Sin embargo, aunque la adopción de esta tecnología es alta, su implementación no avanza al mismo ritmo.
Sin embargo, en el caso del sector financiero y fintech, su avance muestra que la discusión ya no está centrada en probar la tecnología, sino en integrarla al negocio y medir sus resultados. Así lo confirma el informe global ‘The 2026 Global AI in Financial Services Report’, de Cambridge Centre for Alternative Finance (CCAF), en el cual encuestaron a 203 fintechs, 149 instituciones financieras tradicionales, 130 autoridades reguladoras y 146 proveedores de IA.
De acuerdo con el documento, el sector de servicios financieros lleva la delantera a las entidades reguladoras en la adopción de IA, y las empresas fintech superan a las compañías tradicionales.
De las 130 autoridades reguladoras encuestadas, el 48 % informó que todavía se encuentra en exploración para la adopción de IA. El 33 % se encuentra en pilotos y el 18 % está escalado. Mientras que el 81 % de las empresas de servicios financieros encuestadas están adoptando la IA, y el 40 % informa de una adopción avanzada.
Además, dentro del sector de servicios financieros, las fintechs superan a las empresas tradicionales:47 % frente a 30 % en la adopción de IA avanzada y 19 % frente a 6 % en alcanzar una etapa transformadora. Explican también que esta diferencia tiene que ver con la preparación de la fuerza laboral y los niveles de inversión en IA, diferenciadores clave.
La implementación, según el documento, se concentra en actividades como: automatización de procesos, visualización de datos, ingeniería de software, gestión de datos y conocimiento, atención al cliente, detección de fraude y la modelización del riesgo crediticio.
De igual manera, el informe resalta que los efectos en la productividad son notables, pero el valor empresarial sigue siendo difícil de demostrar. Los impactos positivos son mayores en las funciones de tecnología, datos y productos (79 %), seguidas de las funciones administrativas y operativas (75 %) y las de atención al cliente (69 %). Sin embargo, el 55 % de los encuestados del sector consideran complejo medir el impacto económico.
Aún así, en el caso de Colombia, la banca tradicional y las fintech son las que lideran la implementación de inteligencia artificial. Esto se refleja en la emisión rápida de créditos, la reducción de su tasa de fraude y retención de usuarios por la atención inmediata a solicitudes. “Las fintechs tienen una mayor ventaja porque crecen con tecnología dentro de su modelo de negocio”, destacó Nicolás Cruz, cofundador y CEO de ColombiaTech.
La escala y el impacto
En Colombia, la banca tradicional y las fintechs están entre los sectores que lideran la implementación de inteligencia artificial. Esto se refleja en la emisión de créditos, la reducción del fraude y la atención al usuario.
Entre las fintech que han logrado escalar la IA está Lulo Bank. Según su head of Engineering, Victor Mejía, esta ya no es solo experimental, sino una capacidad transversal del negocio. “Su potencial está en diferentes puntos de la cadena: desde la interacción con los clientes y la eficiencia operativa, hasta el análisis de información, la gestión del riesgo, la tecnología y la toma de decisiones”, explicó.
Para Lulo Bank, esto es relevante por ser un banco ciento por ciento digital. “Eso permite usar la información y las interacciones digitales para entender mejor al cliente y construir experiencias más relevantes. La IA es una prioridad porque impacta la eficiencia y la experiencia”.
Por otro lado, Ernesto Gutiérrez, VP Corporativo de Tecnología de Grupo Aval, explicó que la inteligencia artificial puede impactar transacciones, decisiones financieras y procesos internos.
“Ha avanzado de los ejercicios piloto a implementaciones con alcance operativo. A través de ADL Digital Lab y su iniciativa RE, en 18 meses hemos implementado más de 36 agentes de IA que impactan a más de tres millones de colombianos en frentes como la gestión de datos y la conversión en canales digitales”, dijo Gutiérrez.
Además, explicó que la IA es un habilitador central de su estrategia y que, a través de ‘AI First’, busca incorporarla desde el diseño de los procesos para impulsar el crecimiento, la eficiencia, la resiliencia y una mejor experiencia.
Gutiérrez aseguró también que la prioridad no se mide por el número de herramientas, sino por los resultados y el valor económico. “Nuestro laboratorio de innovación y transformación digital ha escalado a modelos predictivos para procesos de retención, recuperación y originación. Estamos pasando de construir soluciones aisladas en cada entidad a desarrollar plataformas comunes que pueden reutilizarse y escalarse en todo el Grupo”, destacó.
En cuanto a ciberseguridad, Gutiérrez explicó que la inteligencia artificial representa un habilitador relevante dentro de una estrategia más amplia de prevención, detección y respuesta. Sin embargo, detalló que con la información disponible todavía no es posible atribuirle de manera aislada un retorno económico. “Nuestra evaluación se concentra en indicadores verificables y evita adjudicar a la IA resultados que corresponden al conjunto de la transformación tecnológica”.
Aunque los avances tecnológicos del sector son evidentes, Gustavo Velandia, presidente de la Asociación Colombiana de Inteligencia Artificial, indicó que el reto en los próximos años será “aumentar la inteligencia del sistema en general, sin reducir la confianza”, esto, porque a medida que aumentan las transacciones digitales y los modelos toman mayor protagonismo, crecen los riesgos de fraude, ciberataque y sesgos.
“Otro reto es no quedarse en IA generativa para la productividad administrativa. El mayor salto va a ser integrar la IA predictiva junto con el aprendizaje automático, la optimización y la generativa en decisiones de riesgo, fraude, cartera, rentabilidad y experiencias del cliente. Se deberá medir impacto, gobernanza y confianza”, puntualizó Velandia.