Gracias a una fuerte inversión en investigación, el fortalecimiento de sus procesos académicos y una apuesta por la equidad y la construcción de paz, en el marco del Plan Rectoral 2024-2028, liderado por su rector, el MG (r) Javier Alberto Ayala Amaya Ph. D., la Universidad Militar Nueva Granada (UMNG) se ha consolidado como una de las instituciones más destacadas del país en rankings internacionales.
La educación superior en Colombia enfrenta grandes retos, que van desde formar profesionales más competitivos hasta cerrar brechas sociales y fortalecer la investigación científica. En medio de este panorama, algunas universidades están siendo reconocidas a nivel nacional e internacional por sus resultados académicos y el impacto investigativo que están logrando.
Organizaciones como Times Higher Education (THE), QS y SCImago, que periódicamente evalúan el desempeño de miles de universidades en el mundo y cientos en Colombia, han reconocido la labor que viene haciendo la Universidad Militar Nueva Granada, que en los últimos años ha subido varias posiciones en estos rankings, hasta ubicarse en los primeros lugares.
Esta institución pública, adscrita al Ministerio de Educación Nacional, se ha consolidado no solo por su formación académica, su enfoque en temas de paz y su trabajo alrededor de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), sino también por su producción científica y su impacto investigativo.
Para lograrlo, la Universidad ha hecho una importante inversión de más de 24.000 millones de pesos en ciencia, tecnología e investigación, fortaleciendo procesos que hoy se traducen en publicaciones académicas, artículos, patentes, proyectos con impacto social y transferencia de conocimiento que aportan al desarrollo del país y al cierre de brechas.
Este tipo de variables son las que tienen en cuenta publicaciones como Times Higher Education, que en su último reporte de las mejores universidades 2025 la ubicó en el puesto 13 a nivel nacional y en el quinto entre las universidades públicas del país; adicionalmente, en el QS latinoamericano, la institución aparece en el puesto 335, un lugar muy significativo a nivel regional.
Sin embargo, esto no se queda únicamente en reconocimientos académicos, pues la ingeniera Ph. D. Astrid Rubiano, vicerrectora de Investigaciones de la Universidad, explicó que están haciendo “un aporte significativo en producción científica para el país, lo cual contribuye a su crecimiento en ciencia, tecnología e innovación”.
Cabe mencionar que, además de estos resultados, The SCImago Institutions Risk Indicators, el cual mide la confiabilidad en la investigación, la ética científica y el rigor académico, destacó a la UMNG como la primera entre las universidades públicas con menor riesgo en este sentido, gracias a estrategias como que todos los proyectos de investigación financiados por el fondo deben tener el aval del comité de ética, bioética e integridad científica, para blindarlos y hacer el proceso más riguroso, así como la generación de una cultura institucional alrededor de la ética.
Educación para la paz y el cierre de brechas sociales
Uno de los focos más importantes de la universidad es apuntar a los Objetivos de Desarrollo Sostenible a través de la educación integral. En la medición de Times Higher Education, relacionada con el ODS 4 (Educación de Calidad), la Militar alcanzó el segundo puesto entre las universidades públicas y el cuarto lugar a nivel nacional.
“Esta posición confirma el reconocimiento internacional a una apuesta institucional que combina excelencia académica, investigación de alto impacto y cierre de brechas sociales”, explicaron desde la institución, que también fue reconocida en el ODS 16, que promueve la paz, la justicia y las instituciones sólidas, pues en la más reciente publicación se ubicó en el primer lugar entre las universidades públicas del país y en el sexto a nivel nacional.
Asimismo, Rubiano manifestó que alrededor de todas las convocatorias en la Universidad, siempre hay que resolver un problema, por lo que abrieron la línea de regionalización, en la que el objetivo es conectar a la comunidad a la solución de problemas reales, relacionados con la paz, con los ODS y con otros temas de desarrollo sostenible.
“Cada uno de los proyectos tiene que responder a un objetivo de desarrollo sostenible”, añadió la académica, quien subrayó que, además de la producción científica y los proyectos de innovación social relacionados con la paz, como el de Sellos de Paz.
La Universidad también lanzó la nueva licenciatura en Humanidades y Paz, enfocada en construir país y formar estudiantes que contribuyan a la construcción de una sociedad más equitativa y pacífica.
Por otra parte, también se han focalizado en el cierre de brechas y en generar mayores oportunidades para las mujeres. En este sentido, la Universidad ha generado una serie de políticas que han permitido promover entre las mujeres el acceso equitativo a fondos, a la producción científica y a la publicación de libros.
“Tenemos convocatorias en las que damos mayor puntaje a quienes incluyen a una estudiante mujer o si la profesora que presenta el proyecto es mujer”, destacó la vicerrectora, quien agregó que ella es muestra de este proceso, pues gracias a una carrera de más de 25 años en este centro académico, hoy ocupa uno de los cargos más altos de la Militar.
El impacto de la formación militar
Para la vicerrectora, el impacto de la formación militar en los estudiantes es muy significativo, ya que imprime unos valores fundamentales en toda la comunidad académica.
“Disciplina, liderazgo, responsabilidad del servicio y compromiso por el país es el modelo y el ADN de la UMNG, el cual ha sido heredado de nuestras Fuerzas Militares y de Policía, algo que ha sido transmitido en las aulas y se refleja tanto en los campus como en el rigor científico de nuestra comunidad, que además tiene un gran diferencial frente a los estudiantes de otras universidades”, destacó Rubiano.
Aunque podría pensarse que debido a este enfoque militar la población masculina es mayor, lo cierto es que actualmente el 51 por ciento de las estudiantes de la Militar son mujeres.
Al mismo tiempo, la población estudiantil femenina en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) ha crecido considerablemente, a tal punto que, actualmente, un programa como Biología tiene un 64 por ciento.
Lo mismo ocurre con los programas de maestría y doctorados, en donde cada vez son más mujeres estudiantes. “Estas cifras han evolucionado de manera muy importante en la universidad, gracias, entre otros factores, a una serie de estímulos en materia de investigación que generan mayores oportunidades”, reseñó la académica, quien explicó que las personas que se vinculan a un proyecto de investigación como asistentes graduados reciben de sostenimiento seis salarios mínimos legales en maestría y ocho SMLV para doctorado.
“Algunas personas quisieran hacer una maestría, pero no tienen el tiempo, entonces aquí generamos un estímulo para que se dediquen solamente a su maestría y, adicionalmente, pagamos la matrícula”, destacó la funcionaria, quien resaltó también el valor que la Universidad Militar Nueva Granada le da al papel de las mujeres, “reconociendo su trabajo e impulsando que haya más liderazgos dentro de la institución, sobre todo en la alta dirección.
“La Universidad Militar Nueva Granada reconoce el papel estratégico de las mujeres en la ciencia y la innovación, promoviendo liderazgos femeninos en investigación, transferencia tecnológica y alta dirección”, concluyó Rubiano, una de las investigadoras más destacadas de la institución al contar con 18 patentes, ganadora del premio L’Oréal–Unesco For Women in Science 2020 y del Premio al Inventor Colombiano 2013.