Pocas ciudades en Colombia y Latinoamérica tienen la proyección y el crecimiento turístico de Cartagena. La capital de Bolívar, que hoy brilla por su desempeño excepcional en frentes como inversión, expansión urbana y transformación social, también es un importante referente de desarrollo turístico.
La llegada de nuevas marcas hoteleras y la especialización en general de la industria son muestra de su impacto. Según estadísticas, la ciudad acoge anualmente un promedio de 6 millones de viajeros, hay 75 zarpes de cruceros programados hasta 2027 y la conectividad aérea pasó de 14 rutas internacionales en 2023 a 25 en 2025.
Pero más allá de las cifras, la industria enfrenta un importante desafío: ¿Cómo construye un destino que no solo crece, sino que también sube de categoría?
En el marco del Foro Semana por Colombia Cartagena y Bolívar 2026, Adriana Corena Guerrero, directora ejecutiva de Cotelco Capítulo Cartagena y Bolívar, fue clara al asegurar que la ciudad debe apuntar a generar valor en la industria, porque “ya tenemos la diversificación de productos y servicios, pero nos falta trabajar en tres frentes: elevar los estándares, fortalecer la segmentación y mejorar la seguridad”.
Para la dirigente gremial, en Cartagena no se venden estadías en hoteles, sino un destino con experiencias. “El turista que llega está buscando seguridad y formalidad en los servicios, y hacia allá tenemos que apuntar”.
Y en eso concuerda Alejandro Manfredonio, gerente general del Hotel InterContinental Cartagena, quien está convencido de que muchas veces se trata de replicar lo que están haciendo otros destinos globales, sin tener en cuenta que la ciudad ya lo tiene todo. “La esencia de Cartagena está en la simplicidad de su gente, la majestuosidad del centro histórico y la belleza de su zona insular”, señala Manfredonio, para quien la clave está en conectar con los turistas de una manera diferente.
“Recientemente tuvimos unos visitantes mexicanos y, de la serie de experiencias que les brindamos, la que los dejó maravillados fue la master class de patacones. Preparar un plato tan básico para nosotros fue un momento que definió de ahí en adelante la conversación de los turistas”, aseguró.
Que Cartagena esté en la capacidad de garantizar un turismo experiencial es, en definitiva, su gran atributo. Y ese aspecto es, justamente, el que motiva que muchos de los viajeros que llegan a la ciudad por eventos y congresos terminen extendiendo su estadía.
De acuerdo con Freda Dueñas, vicepresidenta comercial de Aviatur, ofrecer un turismo de lujo que vaya más allá de los costos es fundamental. “La preparación de la infraestructura, el dominio del lenguaje y el mejoramiento del transporte también son aspectos que se deben tener en cuenta. El perfilamiento de Cartagena es más internacional, y la preparación debe ser hacia ese tipo de viajeros”, dice.
En ese sentido, Francisco Vergara, director regional de ProColombia (Bolívar, Córdoba y Sucre), afirma que la ventaja de Cartagena es que no solo ofrece turismo. “Se trata de un destino integral que es estratégico para Colombia y el mundo. Hoy, la ciudad es reconocida por la eficiencia de su puerto, que a su vez atrae inversión e impulsa el desarrollo industrial”.
Los expertos coinciden en que, aunque Cartagena tiene un camino ganado y el crecimiento es exponencial, falta trabajo por delante para estar al mismo nivel de destinos globales.