A lo largo de la historia, las mujeres han impulsado cambios relevantes en las políticas públicas de Colombia; precisamente este fue el tema de apertura del Gran Foro Mujeres 2026 de Foros Semana, en su novena edición.
Uno de los espacios claves de este evento fue el panel de impacto, en el que Yoselin Antonia Ibarra Gómez, mujer líder en la comunidad Wayuu Ichipa, de la Alta Guajira, proyecto eólico Jemeiwaa Ka ́l de AES Colombia; Carolina Solano, CEO & Founder de WAIAS y María Consuelo Castro, gerente de Sostenibilidad & ESG en Claro Colombia, hablaron sobre ideas que se volvieron oportunidades.
Durante la conversación se analizaron las herramientas, programas e iniciativas que organizaciones y empresas están implementando para transformar la realidad de las mujeres.
Ibarra inició su intervención haciendo énfasis en la importancia de la cultura y las costumbres: “Las mujeres somos el pilar de la familia. Se transforma enseñando nuestras costumbres y, en la medida en que va de generación en generación, estas siguen vivas aunque estemos viejitas. Debemos llevar nuestra cultura a lo más alto”.
Por su parte, Solano inició diciendo que en el liderazgo se debe tener en cuenta que todas las personas son líderes y que cada quien tiene unos talentos que desarrollar: “Cuando sabemos cuál es nuestro norte, todos los problemas empiezan a resolverse. Hay que abrazar los desafíos y disfrutarlos”.
Proyectos que transforman
Ibarra contó que uno de los proyectos que están transformando La Guajira está siendo liderado por AES Colombia; es de suministro de internet. “Son 1087 megas y son beneficiadas 110 comunidades, bastantes”.
“Llevamos en un relacionamiento 8 años y llegamos a acuerdos. Nos hemos beneficiado de gran manera con varios proyectos. Tenemos la ruta del agua y luz con paneles solares. La empresa ha cumplido con jóvenes y nos ha formado para hacer proyectos comunitarios. Me siento feliz de hacer proyectos gracias a AES; mis niños son muy felices y yo también”, aseguró.
Sobre metas y proyecciones como mujeres y “las piedras que se encuentran en el camino”, Solano aseguró que en momentos difíciles se aprende a ser creativo y a hacer que las cosas sean diferentes.
En contraste, Castro dijo que era clave ir a las regiones a ver las necesidades que hay allí: “Tenemos programas como ‘Escuelas Conectadas’, con el que llevamos internet y les hacemos acompañamiento para que haya una formación, y otro, es el de ‘Salas de Tecnología’, que es con algunos aliados, en el que buscamos la manera de que más mujeres participen. No es fácil; hay muchas que todavía ven ciertas profesiones y labores masculinizadas y no se le miden”.
Revisar caminos y procesos para cambiar
Una de las preguntas que marcó la conversación tuvo que ver con mirar atrás, ver procesos y pensar en qué hubiera cambiado en el camino, a lo que Castro dijo que cambiaría el no tener miedo: “Ser mamá y hacer una maestría a los 53 años me dio cierto miedo, pero después dije ‘yo puedo’ y lo logré; pronto me gradúo”.
“No sé qué cambiaría del pasado porque no pienso mucho en él, lo dejé atrás, doy gracias porque cada uno me enseñó. Tengo mis pies en mi presente y mi futuro. Puedo ver que la IA y la tecnología nos dan herramientas para hacer mejor todo”, contrastó Solano.
Ibarra, bajo la misma línea de Solano, dijo que “del pasado no puede cambiar nada y por eso trabaja en su presente”, y dijo que para que las mujeres tengan más espacios hay que seguir creciendo y aprendiendo.
Para seguir abriendo puertas, Solano dijo que hay que ser conscientes del valor como mujer: “Creemos que somos valiosas, no porque alguien nos lo diga”.