Cómo los movimientos y demostraciones culturales se convierten en modelos de negocio estructurados con impacto económico, empleo y proyección internacional, también fueron parte de la conversación del foro Semana por Colombia Medellín y Antioquia.

En el panel participaron María Catalina Prieto Vásquez, directora ejecutiva de la Orquesta Filarmónica de Medellín y Cristian Daniel Cartagena, gerente de Metroparques, y fue moderada por Mariana Suárez, editora general de Foros Semana.

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Una industria fuerte

Prieto inició su intervención afirmando que la presencia de Medellín en la industria musical es un hecho histórico y no una novedad reciente, y explicó que, desde principios de siglo, las grandes orquestas grababan en la ciudad, las principales disqueras eran de allí y todos los artistas acudían a Medellín. “La música siempre ha estado en el ADN de la ciudad”.

Sobre cómo consolidar la industria para generar empleo y oportunidades, Prieto puntualizó en la importancia de tejer redes y trabajar de manera conjunta entre todas las manifestaciones culturales, empresarios y universidades para profesionalizar los oficios.

“En la cadena de valor de la música existen muchos roles: tramoyeros, luminotécnicos, gestores culturales, sonidistas y stage managers, que no se forman fácilmente en la educación institucional, sino que se aprenden haciendo. Y esto representa una gran oportunidad para los jóvenes que no desean cursar una carrera universitaria formal”, destacó la directora ejecutiva de la Orquesta Filarmónica de Medellín.

María Catalina Prieto Vásquez, directora ejecutiva de la Orquesta Filarmónica de Medellín. Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO-SEMANA

Sobre el éxito y la permanencia de la Filarmónica de Medellín aseguró que se requiere resistencia, “un poquito de gastritis” y constancia diaria. “Radica en saber responder y ser relevante para su comunidad, relacionándose con las comunas, con los procesos de la red de escuelas de música y colaborando con artistas de otros géneros desde música urbana y tropical hasta metal en versión filarmónica”.

Asimismo, cuestionó el concepto tradicional de “formación de públicos”, que según Prieto, asume que el público no sabe lo que quiere, y que sí lo sabe y que el reto es saber leer esas intenciones. “En los últimos 9 años hemos logrado reducir el promedio de edad de asistentes de 62 a 34 años”.

Para Prieto, además, “la música sirve para mucho más que entretener”.

Identidad e impacto

Sobre la identidad musical de Medellín y la evolución de sus géneros, Cartagena coincidió con Prieto con que la identidad musical es histórica, y definió a Medellín como una ciudad que importa ritmos y géneros extranjeros, les añade un sello propio y los hace explotar.

Sobre el impacto del reguetón y la tecnología en la década de 2000, el gerente de Metroparques, explicó que la llegada de la música urbana coincidió con la expansión del internet 2.0, YouTube y las redes sociales. “Esto permitió a los jóvenes de esa época grabar canciones y videos y difundirlos directamente, una ventaja de acceso a múltiples públicos que no tuvieron los artistas de música tropical, salsa, vallenato o tango en décadas anteriores”.

Cristian Daniel Cartagena, gerente de Metroparques. Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO-SEMANA

Por otro lado, dijo que procesos de formalización como La Red de Músicas de Medellín, la formación profesional universitaria y Medellín Music Lab, han sido claves para la consolidación de la industria.

Medellín Music Lab es un programa de la Alcaldía de Medellín que fortalece el talento local a partir de los 13 años, capacitando no solo a cantantes, sino también a managers, encargados de booking, redes sociales, producción audiovisual, mercadeo y producción en general”, explicó Cartagena.

Sobre los retos futuros de la ciudad para fortalecer la industria, señaló que se debe seguir trabajando de forma mancomunada entre el sector público y privado en los ámbitos musical y audiovisual.