El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible designado, Fabio Arjona, aseguró que cualquier posibilidad de desarrollar un proyecto minero en el área de Santurbán dependerá de los estudios ambientales que presente la empresa titular y de la evaluación que realicen las autoridades competentes.
Durante una entrevista concedida en la Cumbre de Sostenibilidad de SEMANA, el funcionario se refirió a la controversia generada por las imágenes de una bocamina en el páramo de Santurbán, divulgadas recientemente por Vanguardia de Bucaramanga. Allí reiteró que la minería está prohibida dentro del ecosistema de páramo, aunque explicó que existe un título minero vigente en un área distinta, cuya eventual explotación aún tendría que superar el proceso de evaluación ambiental.
“Evidentemente, no en el páramo porque está prohibida, pero en la zona donde se podría realizar, si el Gobierno así lo considera”, respondió Arjona al ser consultado sobre la posibilidad de desarrollar actividades mineras en el área aledaña al páramo. El ministro recordó que participó, entre 2012 y 2014, en el proceso de delimitación de un área protegida regional en Santurbán, cuando hacía parte de Conservación Internacional.
Arjona explicó que el título minero existente fue otorgado hace varios gobiernos y ha pasado por distintas empresas. Inicialmente estuvo en manos de una firma canadiense, posteriormente pasó a otra compañía y hoy pertenece a una nueva empresa.
No obstante, insistió en que la existencia de ese título no significa que el proyecto tenga vía libre para desarrollarse.
“Existe la probabilidad, sí o no, de acuerdo a cuando se presente el proyecto y los estudios ambientales”, afirmó.
El ministro precisó que el Ministerio de Ambiente no es la entidad encargada de decidir sobre la actividad minera, sino de evaluar la viabilidad ambiental de los proyectos que soliciten una licencia.
“Entre un título minero y un desarrollo minero hay mucho tiempo, miles de dólares y una serie de pasos que hay que dar”, señaló al explicar que cualquier decisión dependerá de la información técnica y ambiental que presente la empresa.
Cuestionó el debate de “oro o agua”
Arjona también criticó la manera en que, a su juicio, se ha planteado durante años la discusión sobre Santurbán. Consideró que el debate se ha reducido equivocadamente a la dicotomía entre la protección del agua y la explotación de oro.
“Lo que se ha vuelto una tremenda mentira es que oro o agua ha sido el discurso”, aseguró. Incluso afirmó que alrededor del tema se construyó una “hidrología política” y una “geología política”, al considerar que se han difundido interpretaciones erróneas sobre las cuencas que abastecen de agua a Bucaramanga.
La formalización como estrategia contra la minería ilegal
El ministro designado sostuvo que municipios como California y Vetas registran actividad minera desde la época colonial y que la ausencia de procesos efectivos de formalización ha favorecido el crecimiento de organizaciones dedicadas a la minería criminal.
Según explicó, una de las estrategias para combatir esa problemática consiste en facilitar el acceso a tecnología y capital mediante empresas formales que permitan ordenar la actividad extractiva.
“Una de las formas de controlar la minería criminal es con la formalización; una forma de lograr la formalización es con tecnología y una forma de obtener tecnología es con capital”, afirmó.
En esa línea, advirtió que dejar estos territorios sin gobernanza termina fortaleciendo las economías ilegales.
“Más del 80 % del oro que se saca en Colombia es de origen ilegal”, aseguró. A su juicio, la falta de gobernanza favorece la criminalidad, priva al Estado de regalías y dificulta el cumplimiento de las condiciones ambientales.