Chichila Navia, famosa actriz colombiana, ha conquistado el corazón de miles de personas con su trabajo en la televisión a lo largo de los años. La celebridad dejó huella con sus papeles en Pa’ quererte y Oki Doki, y recibió toda clase de elogios en redes sociales.
Sin embargo, recientemente, la artista fue foco de miradas tras conceder una entrevista a Sin Filtro, de SEMANA, donde habló sobre varios aspectos de su realidad. La famosa fue clara con respecto a sus puntos de vista y dio paso a una revelación.
Chichila Navia fue interrogada sobre los actores que se han vinculado con la política y sobre cuál era su posición al respecto. La actriz fue puntual al señalar que eso no ocurría solo en Colombia, pues también sucedía en otros países.
Allí reiteró que entendía que siempre habría incomodidad cuando alguien pensara u opinara distinto, por lo que consideraba valientes a aquellos que se enfrentaban a este tipo de situaciones y a las olas de críticas.
“No pasa solo en este país, también en Estados Unidos… ahorita con todo lo que ocurre. Tomar partido y sentar una posición desde cualquier lugar, y más si es público, siempre va a tener esa dosis de incomodidad. Va a haber gente que está a favor y en contra, es decir, cualquier posición siempre tendrá eso. Me parece admirable cuando lo hacen; hay que ser gallardo y bien parado para tomar una decisión desde la parte del artista que es conocido”, aseguró.
De igual manera, se refirió a su esposo, Santiago Alarcón, quien ha hecho pública su manera de pensar sobre asuntos políticos. Navia indicó que sabía la molestia que causaba la diferencia de pensamiento, pero, por esa misma razón, no prestaba atención a quienes atacaban y buscaban problemas.
“Admirable, porque sabe lo que va a venir con eso. A la gente le molesta que el otro piense distinto; a la gente le molesta que el otro tenga una sexualidad distinta. Somos una sociedad que no respeta las diferencias”, apuntó.
En cuanto a su papel, la celebridad enfatizó que solo quería enseñarles a sus hijos a escuchar y tolerar lo distinto, para así entender que no hay una sola forma de pensar o de actuar. En este punto, destacó que no le gusta hablar de política por la “pereza” que le da.
“No enojarme con los que se enojan. Tratar de que mis hijos sean personas que tengan la capacidad de sentarse y escuchar a alguien que piensa distinto, que vive y cree distinto. Me da mamera hablar de política, porque justamente cuando empiezo a ver que hiperventilan, me da una pereza”, dijo.
“Mi mamá es muy religiosa y no es tan de derecha, pero Santiago es bien izquierdoso. Llegué al punto de mi vida en el que decía: ‘No hablemos de eso’”, agregó.