Tras meses de especulaciones en redes sociales sobre supuestas rivalidades y conflictos internos, la presentadora Cristina Hurtado reveló detalles sobre su desvinculación del Canal RCN y su ausencia en la segunda temporada del formato La casa de los famosos Colombia. En una reciente entrevista concedida a la emisora Vibra, la modelo y empresaria paisa explicó que su salida no obedeció a problemas de convivencia, sino a la falta de acuerdo en las condiciones económicas de su contrato.
Hurtado, quien cuenta con una trayectoria de más de dos décadas en la televisión nacional, describió la primera temporada del reality como un reto de máxima intensidad. Según sus declaraciones, el compromiso con el programa era de “domingo a domingo”, lo que implicaba una dedicación absoluta que afectaba su dinámica familiar y personal.
“Esto era de domingo a domingo; mi vida durante esos cuatro o cinco meses estaba en función de eso todo el día. Mientras no estaba presentando, porque esto era en directo, tenía Vix prendido porque tenía que ver qué estaba pasando con los chicos”, confesó la presentadora, subrayando que incluso contaba con un coach para analizar diariamente lo que sucedía en la competencia.
A pesar del éxito en audiencia de la primera entrega, donde la dupla conformada por Hurtado y Carla Giraldo fue tendencia constante, las condiciones para la segunda temporada no lograron satisfacer las expectativas de la conductora. Cristina confirmó que el Canal RCN sí la contactó para liderar la nueva etapa del proyecto, pero el proceso de negociación se estancó en el aspecto salarial.
Para Hurtado, el esfuerzo y el desgaste emocional que requiere un programa en vivo de tal magnitud debían verse reflejados en una remuneración acorde con su experiencia y el tiempo invertido. “Pedí un rubro con el que yo me sentía cómoda por lo que yo tenía que hacer. Si voy a estar aquí, pues que me paguen esto. Y pues no les pareció, y a mí tampoco. Bueno, chao”, sentenció con franqueza durante la entrevista.
La postura de la presentadora fue clara al separar el valor personal del “precio” comercial. Según explicó, aceptar una oferta inferior a sus expectativas habría significado un retroceso en su carrera. “No me van a pagar lo que vale mi trabajo. Las personas tenemos un valor, nosotros no tenemos un precio”, afirmó, cerrando así cualquier rumor sobre despidos o rupturas hostiles con la casa periodística que la vio crecer.
Respecto a la relación con su colega Carla Giraldo, Hurtado mantuvo una distancia diplomática. Aunque reconoció que “no la pasó muy bien allá”, enfatizó que su decisión final fue estratégica y basada en el respeto por su propia trayectoria.