Jack Sweeney, quien rastrea mediante bots el jet privado del multimillonario Elon Musk, logró un respaldo legal para mantener esa actividad e incluso ampliarla.

El joven de 19 años de edad consiguió que la Asociación Federal de Aviación de Estados Unidos le aprobara una solicitud que él mismo presentó ante dicho organismo.

De acuerdo con Jack Sweeney, presentó dicha solicitud bajo el fundamento de la Ley de información de Estados Unidos y lo celebró en Twitter.

“Mi solicitud de FAA FOIA fue aprobada”, escribió y agregó: “Ahora tengo todos los documentos de registro y aeronavegabilidad de todos los jets de SpaceX”.

Desde el año 2020, el joven tiene una cuenta en Twitter denominada “Elon Musk’s Jet” (El Jet de Elon Musk). En esta, Sweeney publica los movimientos de Elon Musk a través de bots y datos públicos de plataformas de tráfico aéreo, marcando aterrizajes y despegues del avión privado del CEO de Tesla y de SpaceX.

“Esta cuenta tiene todo el derecho de publicar el paradero del avión, los datos ADS-B son públicos, todos los aviones del mundo deben tener un transpondedor, incluso AF1 (Seguimiento de aviones VIP de la Fuerza Aérea de Estados Unidos) (...). La política de Twitter establece que los datos que se encuentran en otros sitios también se pueden compartir aquí”, también publicó en días pasados el joven, defendiendo las razones del monitoreo al magnate.

Otro joven descubrió vulnerabilidad en autos de la compañía de Elon Musk

Un adolescente alemán de 19 años encontró una falla de seguridad en el sistema de los vehículos de Tesla, la compañía de autos eléctricos liderada por el multimillonario Elon Musk. La vulnerabilidad de seguridad detectada permite hackeos en los que el atacante puede abrir y cerrar las puertas o conocer la ubicación del auto.

El joven, llamado David Colombo que trabaja como investigador de ciberseguridad, descubrió la vulnerabilidad de forma casual mientras estaba efectuando una auditoría para una empresa francesa, como ha informado Bloomberg.

Colombo advirtió la presencia de un programa en la red de la empresa que contenía los datos del vehículo Tesla de su jefe de tecnología, incluyendo su historial de localizaciones y su ubicación precisa en ese momento.

La vulnerabilidad permitió al investigador enviar comandos a los vehículos Tesla presentes en el programa y hackear algunas de sus funciones, como abrir y cerrar las puertas y bajar las ventanillas, incluso en marcha. Los coches vulnerables también quedan expuestos a que se active la música al volumen máximo o deshabilitar algunas funciones de seguridad.

No obstante, no resulta posible interferir con la conducción autónoma, por ejemplo, girando el volante o activando los frenos. El adolescente ha descubierto que 25 modelos de vehículos Tesla lanzados en 13 países de América del Norte y Europa presentan el mismo problema de seguridad.

Colombo no ha proporcionado detalles técnicos del problema antes de que Tesla pueda solucionarlos, pero ha aseguradoen Twitter que el fabricante investiga el error desde el pasado martes 11 de enero.