La reconocida presentadora del programa matutino Día a Día, Catalina Gómez, abrió su corazón en una profunda entrevista para el pódcast Sin Reservas, conducido por el periodista José Fernando Patiño. En este espacio, Gómez se alejó de las cámaras de la televisión para compartir episodios de su vida privada que hasta ahora permanecían bajo reserva, específicamente sobre su desafío por ampliar su familia y los devastadores momentos que enfrentó tras la pérdida de tres embarazos.
Para Catalina Gómez, la maternidad siempre fue un sueño de vida. Sin embargo, el camino entre el nacimiento de su primera hija, Emilia, y la llegada de su segundo hijo, Cristóbal, estuvo marcado por el duelo. Según relató la presentadora, sufrió tres pérdidas que pusieron a prueba su fortaleza emocional y su fe.
Al recordar la primera de estas experiencias, Gómez describió el vacío profundo que sintió: “Yo decía: no entiendo por qué siento como si se me fuera mi vida y teniendo aquí a mi hija, teniendo a Juan, teniendo a mi familia”. La comunicadora enfatizó que, aunque ya conocía la felicidad de ser madre, el dolor de un embarazo interrumpido es una experiencia difícil de procesar, especialmente cuando la sociedad suele presionar a las mujeres con consejos como “dejar de pensar en ello” o “simplemente soltar”.
Gómez señaló que cada persona lleva su proceso de manera interna y que, en su caso, la fe fue el pilar fundamental para no desistir. “Yo siempre supe que iba a venir otro hijo. No sabía ni cómo, ni cuándo ni dónde, pero tal vez eso me daba como esa tranquilidad y esa paz”, afirmó durante la conversación con Patiño.
Uno de los momentos más impactantes de la entrevista fue cuando Catalina abordó el proceso de gestación de su hijo Cristóbal. Tras las pérdidas previas, el diagnóstico médico inicial no era alentador. Según sus declaraciones, los especialistas le indicaron que existía un 99 % de probabilidad de que el bebé presentara problemas graves de salud o que, incluso, no lograra sobrevivir.
Ante esta situación, la presentadora reflexionó sobre el papel de la ciencia y la estadística en momentos de crisis: “Hoy entiendo que los médicos tienen que decir lo que la ciencia muestra… pero bueno, él fue ese 1 %, él fue el milagro”. Esta experiencia es la razón por la cual hoy define a su hijo menor como la prueba viviente de que “en la vida no hay nada imposible”.
Más allá de los hechos médicos y biológicos, la entrevista exploró la filosofía de vida de Gómez. La presentadora confesó que, a pesar de su madurez, aún le resulta difícil lidiar con el concepto de la muerte, especialmente cuando se trata de sus seres queridos. “Peleo mucho con la muerte y no me gusta pensar en que las personas que amo se tengan que ir”, admitió.
No obstante, utiliza esa sensibilidad para educar a sus hijos en el presente, instándolos a disfrutar cada instante y a ser “buenas personas”. Para Catalina, sus hijos son sus mayores maestros: mientras que Emilia representa la idea de que “el amor es infinito”, Cristóbal es la insistencia y la superación de los límites.
Actualmente, Catalina Gómez continúa siendo una de las figuras más queridas de la televisión colombiana, y este testimonio añade una capa de humanidad y resiliencia a su trayectoria en televisión nacional, conectando con miles de mujeres que han atravesado situaciones similares en la búsqueda de ser madres.