La actriz y creadora de contenido colombiana Valentina Lizcano reveló detalles sobre el proceso personal que vivió al padecer vigorexia, un trastorno relacionado con la obsesión por la masa muscular y el ejercicio. En una reciente entrevista radial, la artista santandereana explicó cómo las presiones sociales y el diagnóstico erróneo de un supuesto especialista la llevaron a comprometer su salud física y mental, un hecho que la motivó a generar conciencia entre sus seguidores.
De acuerdo con las declaraciones entregadas por Lizcano en una entrevista para la emisora Vibra, el inicio de su afectación estuvo ligado a comentarios sobre su aspecto físico y a la asesoría de un supuesto profesional de la salud. La actriz relató que, tras asistir a una consulta, esta persona la catalogó bajo el término de “flaquigorda”, una expresión que afectó su percepción personal.
“Yo me traumaticé y yo empecé a hacer de todo. Realmente no es responsabilidad de él, es una responsabilidad absolutamente mía que dejó que ciertas informaciones y estereotipos sociales se metieran en mi cabeza”, afirmó la actriz, asumiendo de manera autocrítica el manejo de la situación.
Lizcano definió el trastorno desde su vivencia como una condición extrema: “Trata de un trastorno donde nos alimentamos, entrenamos, dormimos y socializamos, vivimos y existimos por proteger la masa muscular. Estaba muy, muy obsesionada”.
¿Qué es la vigorexia y cuáles son sus señales de alerta?
La vigorexia, conocida en el ámbito clínico como dismorfia muscular o popularmente como el ‘complejo de Adonis’, es un trastorno de la conducta alimentaria y de la imagen corporal que no está categorizado de forma independiente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en todas sus guías, pero que se reconoce dentro de los trastornos dismórficos y de ansiedad. Quienes lo padecen desarrollan una obsesión compulsiva por el tamaño de sus músculos y una distorsión de su propia silueta, viéndose delgados o débiles independientemente de su estado real.
Entre las manifestaciones y conductas más comunes asociadas a este padecimiento se encuentran:
- Obsesión por el entrenamiento: Dedicación de horas excesivas al ejercicio extenuante, ignorando el cansancio, el dolor o las lesiones físicas.
- Regímenes alimenticios restrictivos: Dietas desequilibradas con un enfoque exclusivo en proteínas y suplementos, buscando eliminar la grasa corporal a niveles potencialmente peligrosos.
- Aislamiento social: Abandono de actividades recreativas, laborales o familiares para no alterar los horarios de gimnasio o de alimentación.
- Consumo de sustancias sin control: En casos severos, recurrencia al uso de esteroides anabólicos u hormonas para acelerar los resultados, con consecuencias orgánicas graves.
El testimonio de Lizcano también expuso los riesgos de difundir rutinas y regímenes alimenticios en redes sociales sin el debido sustento científico. La actriz admitió que, en su momento, compartió sus hábitos con su comunidad virtual, lo que generó un efecto réplica en sus seguidores. Al hacer consciente el impacto negativo de estas prácticas, decidió relatar públicamente lo sucedido y señalar al profesional involucrado, lo que derivó en un conflicto legal.
Según lo expuesto por la artista en Vibra, tras mencionar la identidad del asesor, enfrentó una demanda judicial. Su equipo legal le recomendó llegar a un acuerdo debido a la influencia de los implicados. “Tuve que publicar un comunicado notariado y todo, donde me comprometía a no volver a mencionar el nombre de ese personaje”, explicó Lizcano, añadiendo que, dicha persona ha acumulado varios señalamientos en Colombia por ejercer presuntamente la nutrición sin los títulos correspondientes.