La gestión de flotas en Colombia ha transitado un camino que va desde la simple ubicación geográfica de un vehículo hasta el análisis profundo de datos para la toma de decisiones. Con más de 30 años de trayectoria y una red de 140.000 vehículos monitoreados, Satrack protagoniza la transformación hacia la inteligencia operativa.

El concepto de rastreo satelital, que durante décadas fue el estándar de control de las flotas vehiculares, evolucionó por cuenta de localizadores, sensores, cámaras y conectividad inalámbrica, entre otros avances, que generan tal volumen de información que los sistemas básicos no logran aprovecharla.

Bajo esta premisa opera Satrack Business, una línea enfocada en compañías con estructuras logísticas robustas que enfrentan retos geográficos y de seguridad propios del entorno colombiano, que incluyen vías en mal estado, bloqueos o riesgos de siniestralidad.

Para Federico Salazar, gerente general de la compañía, la eficiencia es el núcleo: “El valor que ofrecemos es hacer cada vez más con menos. Que le saquen más provecho a su flota y de manera más segura”.

En operaciones complejas, como el transporte de carga que integra vehículos propios y de terceros, el desafío radica en supervisar simultáneamente 10 o 1.000 viajes, según la empresa. La centralización de esta información en una sola plataforma identifica retrasos o riesgos específicos sin tener que revisar cada móvil.

IA aplicada

La integración de la inteligencia artificial (IA) ha pasado por dos etapas, recuerda Salazar: una de detección, centrada en encontrar comportamientos anómalos como excesos de velocidad o frenadas bruscas, y una actual, la generativa, que ejecuta acciones automáticas.

Esta tecnología identifica patrones de comportamiento y detecta anomalías en los recorridos. Por ejemplo, en caso de una situación crítica, el sistema puede llamar al conductor y analizar el tono de voz y las palabras empleadas para determinar si hay un peligro real.

Además, la videotelemática permite que las cámaras identifiquen si el conductor utiliza el celular, si no usa el cinturón de seguridad o si suben al vehículo personas extrañas, entre otros comportamientos riesgosos.

Más eficiencia

El combustible representa entre el 40 y el 45 por ciento del costo operativo. La tecnología permite optimizar este gasto mediante dos frentes: el control de fraudes, como extracciones no autorizadas o discrepancias en el tanqueo, y la optimización de la conducción.

Con datos y analítica, se compara el consumo estimado según la topografía de la ruta y el tipo de vehículo frente al consumo real, permitiendo identificar oportunidades de ahorro de hasta 15%.

Un manejo eficiente, mantener las revoluciones óptimas y evitar aceleraciones súbitas puede representar un ahorro mensual de hasta tres millones de pesos por cada vehículo pesado.

*Contenido elaborado con el apoyo de Satrack