Provocadora, contestataria y un verdadero referente musical. Intentar calificar a Madonna, encasillarla, definirla, es una tarea tremendamente complicada, imposible si se piensa que la mayoría de los adjetivos se quedan cortos cuando se recuerdan momentos tan revolucionarios como su doble beso lésbico con Christina Aguilera y Britney Spears en los VMAs de 2003; su libro Sex, de 1992, con simulaciones de sadomasoquismo, o la vez que en un concierto en Estambul, en 2012, se descubrió un pecho rápidamente y fue criticada por hacerlo a los 54 años.

Al lado de sus escándalos, sus repetidos cuestionamientos a la Iglesia católica e incondicional apoyo a la comunidad LGBTIQ+ —con mayor hincapié en la década de los ochenta, en plena crisis del SIDA—, está su música. Una larga lista de álbumes, cada uno tan disímil al anterior y, algunas veces, tan adelantado a su tiempo.

Títulos legendarios como Madonna (1983), Like a Virgin (1984), Like a Prayer (1989), Erotica (1992) o Ray of Light (1998) conquistaron las listas musicales y le concedieron el título de reina.

Es difícil saber si aquella niña nacida el 16 de agosto de 1958, en Bay City, Michigan, sabría que su carrera mutaría de bailarina desconocida a estrella pop. Que llenaría estadios alrededor del mundo, encabezaría las primeras planas por rodar videos en contra de la Guerra en Irak o sería criticada por pronunciarse en contra de los discursos de derecha de Donald Trump.

Su segunda confesión

En esa polifacética y agitada carrera, Madonna está a punto de lanzar su más reciente álbum, CONFESSIONS II, la segunda parte del long play homónimo Confessions on a Dance Floor, lanzado en 2005 con himnos como Hung Up y Sorry. Una oda a las pistas de baile, las luces centelleantes, la noche y la libertad.

CONFESSIONS II, el nuevo álbum de Madonna. Foto: AP

“Come on, meet me on the dance floor / Come here, baby, I can give you much more tonight / Oh, baby, let’s do it right / I feel so free”. Con esas palabras, con esa petición, Madonna arranca este álbum que verá la luz hasta el 3 de julio, pero del que ya tenemos un par de adelantos: I Feel So Free; Bring Your Love, en colaboración con Sabrina Carpenter, y Love Sensation. En total serán 17 canciones.

A sus 67 años la reina del pop hace su confesión más grande: que no tiene miedo del paso del tiempo. Su presentación en Times Square hace un par de días lo confirmó. Vestida con un entallado corsé rosa, medias ligueras, lentes y esa aura de poder, Madonna le presentó a Nueva York un par de canciones nuevas, protagonizando un espectáculo que se dice congregó a más de 50 mil personas. En Instagram publicó: “Gracias, NY, hicieron de la noche una sensación de amor”.

Tal fue la emoción y el éxtasis de sus fanáticos que, un par de días después, lanzó en YouTube CONFESSIONS II THE FILM, un abrebocas visual al álbum dirigido por TORSO, un dúo de directores famosos por colaborar con otras artistas del momento como Charlie xcx, y que forma parte de la selección del Festival de Tribeca.

Verdaderas estrellas como Kate Moss, Sabrina Carpenter, Julia Garner, Benedict Cumberbatch, Feid o Gwendoline Christie se unieron a la fiesta de CONFESSIONSS en un video musical de 13 minutos que recuerda las mejores épocas del 2000: los videos estrenados en el canal de MTV y los mejores efectos visuales.

Falta menos de un mes para que se estrene el disco final y la crítica dé su veredicto final. Mientras tanto solo queda esperar.