Angelina Jolie acaba de cerrar uno de los capítulos más importantes de su vida en Los Ángeles. La actriz vendió su histórica mansión de Los Feliz, una propiedad que compró en 2017 después de su separación de Brad Pitt y en la que pasó los últimos años junto a sus seis hijos.
La actriz había explicado que permanecía en Los Ángeles en parte por sus hijos Knox y Vivienne, y por las condiciones derivadas de su separación del actor. En agosto de 2024 aseguró a The Hollywood Reporter que, una vez todos fueran mayores de edad podría marcharse de la ciudad.
Ese momento llegó este 2026, pues los gemelos cumplieron 18 años. Ahora la estrella de “Maléfica” busca un nuevo lugar para radicarse. Según la prensa, existen varias opciones tanto en Estados Unidos como en el exterior, sin embargo, la opción más llamativa sería Camboya.
¿Por qué Camboya?
La relación de Jolie con el país asiático comenzó durante el rodaje de Lara Croft: Tomb Raider, en el año 2000. La película llevó a la actriz a los templos de Angkor y a distintas zonas del país, una experiencia impactante y trascendental en su vida.
En 2001 fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de ACNUR y comenzó a involucrarse de manera más directa en asuntos humanitarios dentro del sudeste asiático.
Un año después adoptó en Camboya a su primer hijo, Maddox, quien posteriormente daría nombre a la fundación que la actriz creó para desarrollar proyectos en el país, trabajando junto a comunidades locales en conservación, agricultura sostenible, salud y educación. Según la propia organización, sus programas contribuyen actualmente a proteger más de 40.000 hectáreas en la región de Samlout.
Para el 2003 adquirió una propiedad de aproximadamente 39 hectáreas en la provincia de Battambang, en el noroeste del país. El terreno se convirtió en uno de los puntos de partida de un proyecto que posteriormente amplió su trabajo hacia la conservación ambiental.
Finalmente, la historia de Jolie con esta nación se selló definitivamente cuando recibió la ciudadanía camboyana en 2005.