Claudia López vivió una experiencia que a cualquier persona le cambiaría la vida. Cuando ella tenía 4 años y su hermana Martica 3, estaban en la terraza de su casa en el barrio Prado Veraniego jugando a saltar sobre una claraboya. En una de esas, Martica cayó encima y la claraboya se rompió. La pequeña aterrizó sobre un canasto de ropa, e inicialmente nada parecía grave. “Yo no le vi una gota de sangre, pero al caer se desnucó y murió”, recuerda Claudia. Agrega que ha cargado toda la vida con esa tristeza.