El acero es el material más reciclado del mundo: al año se reciclan 650 millones de toneladas. En Colombia, Gerdau Diaco transforma, anualmente, más 360 mil toneladas de chatarra ferrosa. “En productos de acero con los más altos estándares de calidad, que se convierten en la base de obras de construcción e infraestructura que impulsan el desarrollo sostenible”, precisó Jefferson Marko, presidente ejecutivo de Gerdau Diaco.

Por su constante labor de recolectar toda la chatarra que puede reutilizarse, el sector es hoy un referente de la economía circular en el país. La captación de chatarra en Colombia se realiza, fundamentalmente, a través de tres fuentes: por obsolescencia, que se obtiene de los hogares y es capturada por recicladores de oficio; la que producen las industrias, y la generada por la desintegración del parque automotor. En el país se desintegran un promedio de 24.000 toneladas de vehículos.

Entre 2020 y 2021, Gerdau Diaco desintegró 306 buses del SITP y 63 alimentadores en su planta de Tocancipá, Cundinamarca; y más de 2.700 vehículos del servicio público de pasajeros en los últimos dos años en la de Fontibón (Bogotá), bajo la normativa que procura la conservación ambiental. Marko destaca que el 90 por ciento de material de un bus es aprovechable para transformarlo en acero nuevo. “El 10 por ciento restante es material no ferroso (llantas, vidrios, aceites y fluidos, plásticos), que se retira, clasifica y gestiona con empresas que cuentan con las habilitaciones ambientales para establecerlos como materia prima en otros procesos industriales. Así impulsamos la economía circular en toda nuestra operación”.

El uso de tecnología de hornos de arco eléctrico, EAF (por sus sigla en inglés), basada en chatarra reciclada, es el medio más sostenible para producir acero en relación a emisiones de CO2. La operación de Gerdau Diaco reporta una emisión de 232 Kg CO2/T de acero producido, lo cual representa cerca del 50 por ciento menos de la emisión media mundial para las acerías con EAF.

Aporte a la paz

Además de promover el cuidado del medio ambiente, Gerdau Diaco aporta a la construcción de paz. Por eso, en los últimos 4 años, destruyó y fundió más 164.000 armas que las Fuerzas Militares de Colombia, incautaron a grupos armados al margen de la ley y delincuencia común. Un porcentaje del acero obtenido es donado por la compañía para la construcción de viviendas de interés social. “Se ha apoyado la construcción de 4 viviendas en Boyacá: 3 en Sotaquirá y 1 en Belén. Así transformamos a Colombia impulsando el desarrollo de las comunidades”, concluyó Marko.