Para tener una piel sana es indispensable adoptar hábitos diarios de cuidado. De hecho, crear una rutina de skincare es como cepillarse los dientes, es algo que se aprende desde la infancia. Esa es la recomendación de Mauricio Vega, médico dermatocirujano experto en dermocosmética y antienvejecimiento, quien advierte que aunque la salud de la piel está asociada a factores hereditarios, ambientales, laborales, étnicos y alimenticios; es fundamental un cuidado básico que consiste en tres pasos sencillos: protección solar, limpieza y humectación.

El bloqueador solar “es el único dermocosmético que retrasa el envejecimiento y la oxidación celular, y con ello la probabilidad de verse afectado con cáncer de piel, ya que evita que penetren rayos UV a la dermis”, explica Vega. Dependiendo del lugar y del grado de radiación solar, se debe usar una mayor protección anti-solar.

En el caso de un ambiente seco, el protector debe ser más humectante; en áreas de mucha luz, el protector debe ser total, y en trabajos donde haya sudoración, el protector debe ser resistente al agua. En pieles oscuras, no deben contener nada de aceites.

El maquillaje siempre debe aplicarse sobre el bloqueador solar y nunca obviarlo así que algunos de los productos de maquillaje contengan protector anti UV. “En general, la piel masculina tiende a ser menos seca que la femenina los primeros 50 o 60 años de vida, por eso no necesita los mismos humectantes que las mujeres”, señala. También es clave que la costumbre de usar bloqueador se inculque en los niños.

Limpieza profunda, la clave

Limpiar la piel contribuye a retirar las impurezas recogidas en el día y con ellas las células muertas, actúa como promotor de renovación celular y regeneración, y ayuda a que la capa microscópica de agua que la cubre funcione como una barrera. “Este proceso no debe ser agresivo ni profundo sino suave, para no alterar las barreras naturales de la piel”, dice el especialista.

También se debe tener en cuenta el tipo de piel. Si hay herencia de piel grasa y acné, se recomienda una rutina de limpieza dos veces al día desde la adolescencia; utilizar un solo producto ácido para limpieza, dependiendo de la edad, y considerar tomar vitamina A o usar cremas medicadas con derivados de esta vitamina.

Angélica García, nutricionista, deportóloga y docente de la Facultad de Ciencias de La Salud de la Universidad de La Salle, advierte que la alimentación es supremamente importante para el cuidado de la piel. Se deberían incluir alimentos que brinden antioxidantes como frutas y verduras. “Entre más coloridas sean es porque tienen mayores fitonutrientes y antioxidantes que nos van a ayudar al proceso de antienvejecimiento de la piel. También se recomienda evitar productos ultra procesados, refinados, grasas saturadas y azúcar”, agrega.

Otro de los aliados es la actividad física y el ejercicio. García dice que mantenerse activo permite subir las defensas y fortalecer el sistema inmune.