Cada octubre, el rosa se convierte en el color de las campañas contra el cáncer de mama. Pero más allá de los mensajes para crear conciencia, el desafío está en lograr que más mujeres accedan a los exámenes de detección temprana. En Colombia, la cobertura de mamografías de tamizaje se ubicó en el 38,4 por ciento, según datos publicados en el Sistema Integral de Información de la Protección Social (SISPRO), una cifra inferior al 70 por ciento que se plantea como meta en el Plan Decenal de Salud Pública 2022-2031 para lograr un impacto significativo en la reducción de la mortalidad.

Cáncer de mama: una campaña que busca que las mujeres dejen de aplazar su salud

El panorama es relevante si se tiene en cuenta que el cáncer de mama es el de mayor incidencia y la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres colombianas, según Globocan, la base de datos que provee estimaciones mundiales sobre la incidencia, la mortalidad y la prevalencia de docenas de tipos de cáncer en 186 países.

Sin embargo, el acceso a la detección temprana no depende únicamente de la decisión de las pacientes. Un análisis sobre la disponibilidad de servicios, publicado en la Revista Colombiana de Cancerología, señala desigualdades territoriales en la realización de mamografías. Regiones como la Orinoquía, la Amazonía, la costa Pacífica y las zonas rurales del Caribe enfrentan mayores dificultades, asociadas a la concentración de equipos y especialistas en las principales ciudades.

Seis de cada diez mujeres tienen niveles bajos de concientización sobre salud mamaria, revela índice

A estas barreras se suman la escasez de mamógrafos operativos en zonas alejadas, la falta de radiólogos especializados en imágenes mamarias y los tiempos de espera para confirmar un diagnóstico. Según la Cuenta de Alto Costo (organismo técnico y fondo autogestionado del Sistema General de Seguridad Social en Salud de Colombia), las pacientes pueden esperar más de 30 días desde la sospecha médica hasta la confirmación diagnóstica.

Detectar a tiempo puede cambiar el tratamiento

La mamografía permite identificar alteraciones en la mama antes de que sean palpables, lo que puede facilitar el diagnóstico en etapas tempranas y ampliar las posibilidades de tratamiento.

“Cuando detectamos la enfermedad en etapas tempranas gracias a una mamografía de rutina, el panorama cambia por completo. Un diagnóstico precoz significa tratamientos mucho menos agresivos, cirugías conservadoras en lugar de mastectomías radicales y, lo más importante, tasas de supervivencia que pueden superar el 90 por ciento”, explica Carlos Lehmann, jefe de la Unidad de Mama y Tejidos Blandos del Centro Oncológico de la Clínica del Country.

La edad también es un factor que requiere atención. Sandra Díaz, cirujana de mama y tejidos blandos de la misma institución, advierte que las mujeres mayores de 60 años no deben asumir que el riesgo desaparece y que aquellas menores de 40 con antecedentes familiares o riesgo genético pueden necesitar controles antes de la edad habitual de tamizaje.

La recomendación es consultar con un profesional de salud para establecer la periodicidad y el tipo de examen adecuados según la edad, los antecedentes y el nivel de riesgo de cada mujer.

Llevar la prevención a la conversación familiar

Con el propósito de promover la detección temprana, la Clínica del Country y la Clínica La Colina se unieron con Crepes & Waffles durante octubre en una campaña que busca llevar la conversación sobre el cáncer de mama más allá de los consultorios médicos y acercarla a los espacios cotidianos de las familias.

La iniciativa pretende que hablar de prevención y bienestar haga parte de las conversaciones habituales y que el entorno cercano contribuya a que las mujeres prioricen su salud.

“Como oncólogos, vemos a diario el impacto que tiene llegar tarde al diagnóstico. Esta alianza busca recordarles a las familias que cuidar de las mujeres que amamos empieza por hablar de su bienestar sin tabúes. Queremos pasar de la concientización a la acción, porque estamos convencidos de que entender el cáncer de mama y elegir hablar, salva vidas”, señala Juan Carlos Velásquez, jefe del Servicio de Oncología de la Clínica del Country y la Clínica La Colina.

La campaña pone sobre la mesa un reto que va más allá de un mes de sensibilización: fortalecer el acceso a los servicios de detección y promover la consulta oportuna. Porque la prevención no termina con un mensaje rosa; requiere información, acompañamiento y oportunidades reales para acceder a la atención médica.