Conmocionados se encuentran los habitantes de Ciudad Real, en España, luego de que una joven de 17 años, natural de Manzanares e identificada como Irene, muriera luego de haberse tomado un café con un grupo de amigos.

Aseguran que la adolescente era alérgica a la lactosa, sustancia que al parecer contenía el café, por lo que debió ser trasladada de urgencia al Hospital La Mancha Centro de Alcázar de San Juan, luego de sufrir un paro cardiorrespiratorio.

Sin embargo, a pesar del esfuerzo de los médicos, la mujer falleció este miércoles 8 de marzo en la unidad de cuidados intensivos de ese centro hospitalario.

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Respecto a la versión, sobre que el café contenía lactosa, así lo informó la Parroquia Asunción de Nuestra Señora de Campo de Criptana y el Ayuntamiento de Manzanares. Sin embargo, serán la autoridades judiciales españolas las que establezcan con exactitud las causas de la muerte de la joven.

Imagen de referencia/La joven era bastante reconocida en su comunidad. Foto: Getty Images

“Era alérgica a la lactosa y en su rato libre tomando café junto a unos amigos ocurrió la fatalidad de estar contaminado con lactosa”, señalaron a través de Facebook desde la Parroquia Asunción de Nuestra Señora de Campo de Criptana.

Entre tanto, el Ayuntamiento de Manzanares envió sus condolencias “por la muerte de la joven Irene”, y el alcalde, Julián Nieva, trasladó el pésame a la familia en nombre de joven manzanareña.

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“En un día triste en Manzanares, el Ayuntamiento de esta ciudad ha expresado sus condolencias por la muerte de la joven Irene Jiménez, fallecida a los 17 años de edad”, dijo Nieva por medio de un comunicado.

La joven estudiaba en el instituto ‘Azuer’ y había hecho parte de diferentes asociaciones como el coro de voces blancas de ‘Mansil-Nahar’ y la agrupación de música y danza ‘Manuel de Falla’, entre otras.

Por último, se informó que su funeral será llevado a cabo este jueves 9 de marzo en la iglesia de la Asunción de Manzanares.

Lactosa: ¿por qué tan pocas personas la toleran?

Aunque en el mercado existe una gran oferta de productos lácteos, lo cierto es que buena parte de las personas no son totalmente tolerantes a la lactosa, es decir, al azúcar que se encuentra en los productos derivados de la leche. De hecho, tan solo un tercio de la población mundial de adultos soporta su consumo sin presentar problemas.

“Para digerir la lactosa necesitamos producir la enzima lactasa en nuestro intestino. Casi todos los bebés producen lactasa, pero en la mayoría de personas esa producción decrece luego que dejamos de consumir leche materna”, explica George Davey Smith, profesor de la Universidad de Bristol y coautor del estudio cuyo objetivo era analizar la evolución de la tolerancia a la lactosa en los humanos.

Los productos lácteos son de los alimentos que más le aportan calcio al organismo. Foto: Getty Images

Solo 1 de cada 4 personas mantiene una producción constante de lactasa a lo largo de su vida, el resto de la población puede tener problemas estomacales luego de ingerir cualquier tipo de lácteo. Síntomas como hinchazón, diarrea, náuseas y dolor abdominal son indicios de que alguien no hace parte de ese 33 % de adultos que generaron total resistencia a la lactosa.

Según la investigación publicada por el European Journal of Human Genetics, en el año 1000 a.C. apareció el gen que permite que una persona sea tolerante a la lactosa. También hay evidencia que muestra que el consumo de productos lácteos en la humanidad empezó hace 9.000 años y, el mismo, se aumentaba en épocas de enfermedades y hambrunas. Es decir, las personas se veían obligadas a consumir lácteos incluso si les producían malestar estomacal.

La lactosa es un disacárido formado por la unión de una molécula de glucosa y otra de galactosa.

Cabe destacar que, en el pasado, quienes habitaban lugares con bajas temperaturas no podían labrar la tierra y cultivar diversos productos. En ese sentido, estas civilizaciones enfocaron su trabajo en la ganadería. Por defecto, la personas que vivían en esas tierras aumentaron su consumo de lácteos e incrementaron su resistencia.

Estas poblaciones desarrollaron el gen que ayuda a producir constantemente la lactosa. Por esta razón, la gran mayoría de personas nacidas en los países nórdicos son tolerantes a la lactosa, mientras que en continentes como Asia y África el porcentaje es menor, concluyó la Asociación de intolerantes a la lactosa.