Una pequeña taza de porcelana china comprada en una venta de garaje de Connecticut, en el este de Estados Unidos, será subastada por Sotheby’s, que estima su valor en 300.000 a 500.000 dólares.

El afortunado “descubridor” del artículo, cuyo nombre se desconoce, contactó a la casa de subastas para consultar sobre su valor.

Los expertos de la casa de remates determinaron que la taza data del siglo XV y fue pintado en la corte del emperador Yongle, tercer emperador de la dinastía Ming.

Su forma y su motivo floral “muy distintivo” lo ubican en una categoría rarísima de bols –solo otros seis comparables han sido identificados en el mundo–, dijo a la AFP Angela McAteer, responsable de arte chino en Sotheby’s en Nueva York.

De esos seis, cinco están en museos: dos en Taipéi, dos en Londres, uno en Teherán. El sexto “fue visto por última vez en el mercado en 2007”, señaló.

En estas condiciones, la venta prevista para el 17 de marzo debería interesar tanto a coleccionistas privados como a instituciones de arte, indicó.

McAteer cree que nunca sabremos cómo llegó el bol chino de varios siglos de antigüedad a un hogar de Connecticut.

Muchas piezas de arte chino llegaron a hogares occidentales en el siglo XIX, y luego fueron transmitidas de generación en generación, sin documentación que pueda ser rastreada.

Subastas de objetos llamativos

Reciamente, un coñac de 1777 fue adjudicado por 40.500 libras esterlinas (unos 55.600 dólares) en el sitio de venta en línea Whisky.Auction, haciendo de esta botella una de las más caras del mundo para un coñac, según esta web.

Destilado en la época de Luis XVI por la propiedad Yvon, cerca de Cognac, ciudad del suroeste de Francia que da su nombre a este licor, el coñac formaba parte de la colección de Jacques Hardy, fallecido en 2006 después de haber dirigido la casa Hardy, durante casi 50 años.

Según el sitio de venta, esta botella de “historia líquida” fue conservada durante más de 100 años, y luego transferida en un enorme garrafón de vidrio antes de ser embotellada en 1936.

Otras cinco botellas de coñac de la antigua colección de Jacques Hardy, fechadas en 1802, 1812, 1856, 1906 y 1914, fueron vendidas individualmente en esta venta, por un total de 49.600 libras (unos 68.200 dólares), según el sitio web.

También, a principios de enero, fue subastada por 81.900 libras (92.000 euros, 112.000 dólares), la llave de la habitación en la que murió Napoleón mientras estaba cautivo de los británicos en la isla de Santa Elena.

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Once personas lucharon en la subasta del objeto de metal, de 13 cm de largo, que finalmente fue adjudicado por una suma 16 veces superior a la estimación inicial, que era de entre 3.000 y 5.000 libras (5.500 euros, 6.700 dólares).

Fue hallada “en un sobre, en un baúl de una casa escocesa”, explicó en un comunicado David MacDonald, especialista de muebles británicos en Sotheby’s, antes de que se celebrara la subasta.

“La familia que la tenía siempre supo que estaba ahí en alguna parte, pero había sido escondida”, añadió.

Un militar llamado Charles Richard Fox, que se encontraba en la isla de Santa Elena tras la muerte del emperador francés, en 1821, llevó a Escocia la llave para dársela a su madre, que era una “gran admiradora” del estadista y cónsul de la República francesa, hasta tal punto que le había enviado dulces y libros durante su cautiverio.

Sus descendientes terminaron por encontrar la llave y decidieron subastarla.

“Vemos a menudo objetos asociados a Napoleón, importantes cuadros o muebles procedentes de una de sus increíbles moradas”, indicó David MacDonald, “pero hay algo bastante poderoso en esta llave, sobre todo porque viene del lugar donde fue encarcelado y de la habitación en que murió”. “Era un objeto tan fuerte y poderoso en aquel entonces como lo es hoy”, estimó.

Con información de la AFP.