El Departamento de Estado de los Estados Unidos realizó una actualización en su sistema de recomendaciones de viaje para ciudadanos estadounidenses. En este nuevo reporte, Colombia fue ratificada en el nivel tres, bajo la categoría de “reconsiderar viajar”.
La administración norteamericana fundamenta esta decisión en factores relacionados con la seguridad interna, la presencia de grupos armados y fenómenos naturales.
La comunicación oficial del organismo señala a sus ciudadanos que se “reconsidere viajar a Colombia debido a delincuencia, terrorismo, disturbios civiles, secuestro y desastres naturales. Algunas áreas tienen un riesgo mayor”.
El aviso establece una prohibición explícita de tránsito para los departamentos de Arauca, Cauca (con excepción de Popayán), Valle del Cauca (excepto Cali) y Norte de Santander. Asimismo, se restringe el acceso a un radio de 10 kilómetros en la zona fronteriza con Venezuela debido a riesgos de detención y conflictos entre organizaciones criminales.
Llamado de atención ante los riesgos y seguridad de los ciudadanos
El informe detalla que los delitos violentos, tales como homicidios, asaltos y robos, “presentan una incidencia constante en diversas regiones del país”.
Se menciona además el “uso de sustancias para sedar víctimas, la extorsión y el hurto a mano armada en establecimientos de alojamiento turístico”. Según el reporte, la “delincuencia callejera es un fenómeno presente en todo el territorio nacional y posee una capacidad de escalada violenta inmediata”.
Respecto al sistema judicial, el Departamento de Estado advierte a sus ciudadanos que “los procedimientos de investigación en Colombia difieren de los estándares estadounidenses”. El documento subraya que los “delitos cometidos contra turistas no siempre son procesados por las autoridades locales, lo cual representa una limitación en la obtención de justicia para las víctimas".
Amenazas de orden público y restricciones oficiales
En el apartado de terrorismo, el aviso indica que los “grupos armados ilegales han expandido su presencia operativa”. Los “objetivos potenciales identificados incluyen instalaciones gubernamentales, centros de transporte, zonas comerciales y áreas de alta afluencia turística”.
Por ello, “se reporta el uso de artefactos explosivos, granadas y drones en ataques dirigidos principalmente contra fuerza pública, incluso en centros urbanos”.
Debido a estas condiciones, el personal del Gobierno de Estados Unidos que reside o transita en el país tiene restricciones estrictas. Los funcionarios estadounidenses tienen prohibido el uso de motocicletas, el abordaje de taxis en vía pública y el desplazamiento hacia zonas fronterizas sin autorización. Variables sociales y ambientales
Sobre la dinámica social, el reporte informa que las manifestaciones políticas suelen derivar en el cierre de vías y la afectación del transporte público.
Finalmente, en materia de gestión de riesgos naturales, se destaca la “actividad volcánica y la frecuencia de movimientos sísmicos”. El relieve montañoso de ciudades como Bogotá y Medellín es señalado como un factor que “incrementa la vulnerabilidad ante deslizamientos de tierra, especialmente en sectores de asentamientos informales”.