El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, acusó este jueves al Gobierno de Estados Unidos de presionar y “extorsionar” a países de América Latina y el Caribe para que cancelen sus acuerdos de cooperación médica con La Habana, con el objetivo de “asfixiar” la economía de la isla.
Según explicó, esta estrategia busca debilitar una de las principales fuentes de ingresos de Cuba. En lo que va del año, Guatemala, Honduras, Jamaica y Guyana pusieron fin a estos convenios, que durante más de 25 años permitieron el envío de médicos cubanos a esos territorios.
De acuerdo con cifras oficiales, en 2025 cerca de 24.000 profesionales de la salud cubanos trabajaban en 56 países.
“El Gobierno de Estados Unidos persigue, presiona y extorsiona a otros gobiernos para poner fin a la presencia de brigadas médicas cubanas en diversos países, bajo pretextos mendaces”, afirmó Rodríguez en un mensaje publicado en X.
El canciller también señaló que Washington impulsa una campaña diplomática y mediática para cercar la economía cubana y reducir sus ingresos. “Los objetivos del Gobierno estadounidense buscan continuar cercando la economía cubana y asfixiar al pueblo de Cuba”, agregó.
Las declaraciones se produjeron dos días después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos publicara un informe en el que denunció presuntas violaciones en estos programas.
Entre ellas mencionó retenciones salariales, amenazas de penas de prisión de hasta ocho años para quienes abandonen las misiones y la confiscación de pasaportes.
Rodríguez rechazó esas acusaciones y defendió el carácter de las brigadas médicas. Aseguró que “cumplen labores solidarias en lugares de difícil acceso, ayudan al desarrollo de sistemas de salud y su personal se contrata de forma voluntaria, legal y soberana”, bajo normas internacionales.
El envío de personal médico al exterior representa la principal fuente de divisas para Cuba. En 2025, estos servicios generaron alrededor de 7.000 millones de dólares, según datos oficiales.
Por su parte, la administración del presidente Donald Trump mantiene una política de “máxima presión” sobre la isla. Entre las medidas, limita el suministro de petróleo y advierte con sanciones a los países que comercien con La Habana.
Esta situación ha profundizado la crisis económica y energética en Cuba, donde los apagones se han vuelto frecuentes y prolongados.
Sin embargo, la semana pasada Washington permitió la llegada de un cargamento de petróleo ruso de 730.000 barriles, el primero que recibe la isla en tres meses.
Trump también ha reiterado su intención de promover un cambio de régimen en Cuba, a la que considera una “amenaza excepcional” por sus vínculos con Rusia, China e Irán.
*Con información de AFP.